El paisaje que recorre Castilla y León cuenta una historia que va más allá de la geografía. Antiguas cuencas mineras, pueblos que durante décadas vivieron de la industria o del aprovechamiento de sus recursos naturales y comarcas que fueron sinónimo de prosperidad conviven hoy con el cierre de empresas, la despoblación y la falta de oportunidades para los jóvenes. En ese escenario político y social se celebrarán el próximo 15 de marzo las elecciones regionales.
Durante una visita a Villablino, en la comarca leonesa de Laciana, el procurador de VOX en las Cortes de Castilla y León y número tres del partido en los próximos comicios en la región, Miguel Suárez Arca, atiende a LA GACETA para analizar la situación de la región y explicar las propuestas de su partido de cara a los comicios.
«Lo que le preocupa a los castellanos y leoneses es la falta de futuro y la falta de prosperidad«, afirma. A su juicio, una región que durante décadas fue un motor económico gracias a sus recursos naturales y a su industria ha quedado relegada por decisiones políticas que han debilitado su tejido productivo.
Suárez Arca recuerda que zonas como el Bierzo o las cuencas mineras vivieron durante años una etapa de prosperidad. Ponferrada, explica, llegó a ser conocida como «la ciudad del dólar» por la riqueza generada por la actividad minera y energética.
«Castilla y León era una tierra rica explotando sus recursos. Hoy muchas de esas zonas se han convertido en territorios que sobreviven con dificultades», señala. El candidato de VOX responsabiliza de esa situación a décadas de políticas impulsadas tanto por el Partido Popular como por el Partido Socialista y otras formaciones regionalistas. «Lo único que proponen es gestionar la miseria que ellos mismos han causado, por acción o por omisión», afirma.
En su opinión, una de las principales causas del declive económico ha sido la aplicación de lo que denomina «políticas climáticas desnortadas«, que, según sostiene, han impedido aprovechar los recursos naturales de la región.
«Son políticas que nos impiden explotar nuestros recursos o gestionar nuestros montes», señala. A su juicio, esa situación no sólo limita la actividad económica, sino que también contribuye a problemas como los incendios forestales que han afectado a la región en los últimos veranos.
El dirigente de VOX critica también el modelo económico que, según afirma, promueven las instituciones internacionales. «Nos dicen que tenemos que importar productos de países que los producen con mano de obra prácticamente esclava, mientras aquí producirlos parece poco digno o poco moderno», afirma. En su opinión, ese planteamiento ha dejado a muchas comarcas sin actividad económica y dependientes de ayudas públicas. «Muchas zonas han pasado a vivir de las prejubilaciones de trabajadores que durante décadas levantaron esta tierra y de las paguitas que van poniendo encima de la mesa«, sostiene.
La entrevista tiene lugar en Villablino, capital de la comarca de Laciana, un municipio gobernado por el Partido Socialista. Allí, Suárez Arca critica la presencia en las listas autonómicas del PSOE del propio alcalde de la localidad, Mario Rivas, que se encuentra investigado por la Justicia.
«En esta comarca tenemos la desgracia de padecer a un alcalde socialista que está investigado por prevaricación y por suplantación de identidad para registrar determinadas fincas a su nombre y al de familiares», afirma. Según explica, el regidor de Villablino ocupa además el número dos en la lista provincial del PSOE para las elecciones a las Cortes. Para el candidato de VOX, esta situación evidencia la incoherencia de los códigos éticos del partido. «Son códigos éticos que sólo se aplican cuando les interesa», sostiene.
De cara a las elecciones del 15 de marzo, Suárez Arca recuerda que VOX obtuvo en Castilla y León un resultado destacado en los comicios de 2022 y confía en que el respaldo pueda aumentar. «A lo que aspiramos es a que a partir del 15 de marzo haya más sentido común y más VOX«, afirma. Según explica, el objetivo es que su partido tenga suficiente fuerza parlamentaria para influir en las decisiones del gobierno autonómico.
«Queremos poder condicionar las políticas y devolver a esta tierra la prosperidad que nunca debió perder«, concluye.