Un bombero jubilado perdió la vida el pasado 10 de septiembre mientras realizaba su habitual ruta en bicicleta entre Murcia y Alicante. Su familia responsabiliza de la muerte al retraso en la llegada de la ambulancia debido a la «confusión territorial».
El ciclista fue encontrado herido por una vecina, arrodillado en el suelo y sin responder. Tras contactar con el 112, se inició una cadena de decisiones que resultaron fatales. Aunque el punto de urgencias más cercano estaba en Beniel (Murcia), la primera respuesta se activó desde la Comunidad Valenciana.
«La contestación del 112 fue eso es cosa de Sanidad (…). A mí padre se le negó la asistencia inmediata para poder salvarle la vida. Duró en vida practícateme más de hora y media», ha denunciado uno de los hijos en declaraciones a la cadena COPE. «La ambulancia no quería pasar a Murcia… entonces se dio la vuelta para volver a su puesto».
La familia ha exigido una investigación y han anunciado acciones legales. Denuncian una vulneración de la normativa que obliga al 112 a movilizar el recurso más próximo, y solicitarán las grabaciones de la llamada y las comunicaciones internas para esclarecer lo ocurrido. «Ha habido negligencias graves que han costado la vida a mi padre y seguimos sin entender cómo puede ser ser que se deje sin atender a una personas tendida en el suelo casi 50 minutos por discusiones de competencias«.