
La Policía Nacional ha detenido a nueve personas por su presunta implicación en una trama de falsificación de certificados de empadronamiento que habrían sido utilizados para obtener o renovar autorizaciones de residencia en España. La investigación ha permitido descubrir que los documentos situaban de forma ficticia a los investigados en una vivienda de Tabernas (Almería) ocupada desde hace alrededor de cuarenta años por una familia española que no guardaba relación alguna con los hechos.
Según ha informado la Comisaría Provincial de Almería, la denominada operación «Calvario» se ha saldado con el arresto de ocho inmigrantes que presuntamente presentaron los certificados falsificados ante la Oficina de Extranjería de Almería, así como del supuesto facilitador de la documentación. Todos los detenidos, de origen marroquí, están siendo investigados por un presunto delito de falsedad documental.
La investigación se inició en diciembre de 2025, cuando los grupos I y II de la Unidad Contra Redes de Inmigración y Falsedades Documentales (UCRIF) detectaron que varios ciudadanos aportaban certificados de empadronamiento aparentemente expedidos por el Ayuntamiento de Tabernas. En todos los casos figuraba como domicilio una vivienda situada en la calle Calvario de esta localidad almeriense.
El análisis de la documentación permitió a los agentes detectar diversas irregularidades y comprobar que los certificados no coincidían con los registros oficiales del padrón municipal. Las pesquisas confirmaron que los documentos eran falsos y que las personas investigadas nunca habían estado empadronadas en el inmueble reflejado en ellos.
Las comprobaciones realizadas en la vivienda acreditaron, además, que en ella reside desde hace aproximadamente cuatro décadas una familia española completamente ajena a la presunta trama y que nunca había tenido contacto con los investigados.
De acuerdo con la información facilitada por la Policía Nacional, los certificados falsificados no estaban destinados a tramitar un alta real en el padrón municipal, sino que habrían sido confeccionados expresamente para presentarlos como justificantes de residencia en procedimientos administrativos relacionados con el arraigo, la renovación de autorizaciones de residencia o la reagrupación familiar.
Durante la investigación, uno de los implicados manifestó haber obtenido el documento a través de un trabajador de un establecimiento de alimentación ubicado en la barriada de Pueblo Blanco, en el término municipal de Níjar (Almería). Según declaró, abonó 700 euros por un certificado de empadronamiento correspondiente a un domicilio de Tabernas, localidad que aseguró «no haber visitado nunca».
Las posteriores gestiones policiales, junto con un reconocimiento fotográfico, permitieron identificar al presunto facilitador de la documentación. Finalmente, fue detenido tras regresar a España, después de haber permanecido fuera del país.
La operación «Calvario» se desarrolló en tres fases. En una primera actuación, llevada a cabo durante el mes de enero, fueron arrestadas seis personas. Posteriormente se practicaron otras dos detenciones y, en la última fase, fue detenido el supuesto responsable de suministrar los certificados de empadronamiento falsificados.