
El de Paco Salazar no es el único ni el último episodio de presunto acoso sexual en las filas socialistas. Y es que la Fiscalía de Málaga está investigando un nuevo posible caso que afecta de lleno al máximo responsable del PSOE en la localidad de Torremolinos. Un caso que, al parecer hace ya cinco meses que se denunció, tiempo en el que no se habría actuado internamente.
El denunciado es Antonio Navarro, secretario general del municipio malagueño y representante en la Diputación Provincial. La denunciante es una militante socialista que, según han relatado fuentes judiciales, presuntamente habría recibido mensajes de contenido sexual, insinuaciones y proposiciones no consentidas por parte del líder de su partido en el municipio. Pero eso no sería todo. Porque al parecer, además lo hizo en un ambiente «intimidatorio, degradante y humillante», según han adelantado medios locales.
La reacción del PSOE local a este nuevo escándalo no se ha hecho esperar y ya han hecho público un comunicado ante este nuevo escándalo. Argumentan que los hechos denunciados están siendo investigados por el Órgano contra el Acoso nombrado por la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE.
En el mismo escrito exponen que cuando la dirección del PSOE de Málaga ha tenido conocimiento de la denuncia en la Fiscalía de Violencia de Género ha trasladado la información a dicho órgano «por si procede su incorporación al expediente y si fuese oportuno la adopción de alguna medida». Sin embargo, de momento a Antonio Navarro, a pesar de haber sido denunciado, no se le ha abierto ningún expediente.
Justifican la decisión en que, en todo caso, sólo «si la Fiscalía abriese diligencias, se formularía a la Comisión Ejecutiva Federal la solicitud de suspensión cautelar de militancia de acuerdo a nuestros Estatuto y Reglamento».