El debate emitido por RTVE en la antesala de las elecciones extremeñas dejó un escenario marcado por la confrontación directa entre los candidatos presentes y, sobre todo, por la ausencia de la aspirante del Partido Popular, María Guardiola, un hecho que condicionó buena parte del intercambio y fue aprovechado por el resto de participantes para fijar posiciones.
Con una duración aproximada de una hora y cuarto, el encuentro reunió al socialista Miguel Ángel Gallardo, al candidato de VOX, Óscar Fernández Calle, y a Irene de Miguel, de Unidas por Extremadura. Desde el inicio, Fernández Calle optó por un discurso incisivo, centrado en cuestionar tanto la trayectoria del PSOE en la región como la credibilidad de su cabeza de lista, poniendo sobre la mesa el procesamiento judicial de Gallardo por la contratación del hermano del presidente del Gobierno durante su etapa al frente de la Diputación de Badajoz.
El candidato de VOX elevó el tono al calificar los hechos como una maniobra diseñada expresamente para beneficiar a un familiar del jefe del Ejecutivo y acusó al PSOE de protagonizar un engaño a los extremeños. Gallardo respondió defendiendo su inocencia y atribuyendo el caso a una denuncia sin fundamento, asegurando que será la justicia quien aclare la situación.
La cuestión de los pactos tras el 21 de mayo sobrevoló buena parte del debate. Fernández Calle evitó entrar en hipótesis y reiteró que VOX sólo se compromete con los votantes, subrayando que tanto socialistas como populares han demostrado entenderse cuando les conviene, tanto en instituciones nacionales como europeas.
En el plano programático, Fernández Calle centró sus propuestas en una reforma profunda de la administración, con especial énfasis en la sanidad y la educación, apostando por eliminar estructuras superfluas y reducir el número de diputados regionales. También criticó duramente las políticas impulsadas por PSOE y Unidas por Extremadura en materia de igualdad y seguridad, acusándoles de haber desprotegido a las mujeres.
En el tramo final, el candidato de VOX recordó que en las últimas elecciones los extremeños apostaron por un cambio político y acusó a Guardiola de romper los acuerdos alcanzados y de alinearse con el Gobierno de Pedro Sánchez en cuestiones como la política migratoria. Frente a ello, reivindicó un proyecto de «sentido común» centrado en la gestión, la defensa de los servicios esenciales y la prioridad de los intereses de los extremeños.
El debate concluyó sin la presencia del PP, pero con un claro protagonismo de Fernández Calle, que se erigió como el candidato más combativo de la noche, marcando perfil propio y situando a VOX como una alternativa firme frente al bipartidismo en Extremadura.