Parla se ha convertido en el municipio donde más ha aumentado porcentualmente la criminalidad el año pasado en la Comunidad de Madrid. Según datos del Ministerio del Interior, entre 2023 y 2024, los homicidios se dispararon un 233%, las lesiones y riñas tumultuarias aumentaron un 64%, y los delitos sexuales crecieron un 60%. Además, los robos con violencia subieron un 51%, los robos en domicilios un 81%, el robo de vehículos un 15%, la ciberdelincuencia un 9% y los hurtos un 6,4%.
Este incremento de la delincuencia coincide con una controvertida decisión del Ayuntamiento de Parla, gobernado por el socialista Ramón Jurado. En junio de 2024, el Consistorio «regularizó» a más de 800 personas que habían ocupado ilegalmente viviendas municipales. Estas viviendas habían sido construidas originalmente (en 2010) como parte de un Plan Municipal para ofrecer alquileres asequibles a los vecinos del municipio. Sin embargo, antes de que pudieran ser asignadas a sus beneficiarios, las promociones fueron ocupadas ilegalmente.
Desde entonces, y después de que el ayuntamiento rechazase informar de cómo adjudicó estas residencias a los ocupantes, la situación en estos barrios se ha deteriorado significativamente. Las zonas que debían ser un hogar para familias jóvenes y personas vulnerables se han transformado en focos de conflicto, y se han registrado numerosas peleas con machetes, tiroteos, tráfico de drogas y condiciones insalubres con basura y heces alrededor de los edificios.
Este tipo de delitos parecen ser cada vez más comunes, y no son pocos quienes han sido víctimas o testigos de robos en plena calle. «A una mujer que iba un poco distraída, le metieron la mano en el bolsillo y la quitaron el monedero y la cartera. Aquí hay muchísima inseguridad», aseguró recientemente una vecina.
Las áreas más afectadas incluyen los aparcamientos de Felipe II, donde la delincuencia ha alcanzado niveles preocupantes. «Yo sé de una persona que le robaron las dos puertas delanteras del coche y un Xsara Picasso, que le habían robado dos ruedas», comenta un hombre preocupado por la situación.
Recientemente, en la noche del 15 de enero, una frutería fue objeto de un robo mediante butrón, siendo esta al menos la séptima vez que sufre este tipo de ataque. «Y en el bar donde tomamos el café igual. Ahí entraron por el portal», afirma otra vecina.
A pesar de los esfuerzos realizados por la Policía Nacional, que ha establecido servicios especiales en la zona, los vecinos continúan clamando por más medidas de seguridad que les permitan vivir con tranquilidad y recuperar el bienestar en el municipio.