«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El contrato tenía como objetivo reconstruir varias pasarelas arrasadas por las inundaciones

Puente adjudicó 5,5 millones a una constructora vinculada a Zapatero y al Partido Comunista de China para «reconstruir» el barranco del Poyo tras la riada

Óscar Puente. Europa Press.

El Ministerio de Transportes dirigido por Óscar Puente adjudicó más de 5,5 millones de euros a Puentes y Calzadas Infraestructuras para ejecutar obras de emergencia en el barranco del Poyo, una de las zonas golpeadas por la riada de octubre de 2024. La compañía forma parte desde 2020 del grupo público chino China Communications Construction Company, conocido como CCCC, uno de los grandes conglomerados estatales del sector de las infraestructuras en China tal y como avanza Vozpópuli.

El contrato tenía como objetivo reconstruir varias pasarelas arrasadas por las inundaciones en los municipios valencianos de Paiporta y Picanya. El expediente fue tramitado por vía urgente tras la catástrofe y partía de un presupuesto base de 6,52 millones de euros. Finalmente, la adjudicación se cerró por algo más de 5,5 millones, IVA incluido.

La elección de esta empresa ha reabierto el foco sobre las conexiones políticas y empresariales que rodean a Puentes y Calzadas desde su entrada en la órbita del capital estatal chino. La constructora española fue adquirida en junio de 2020 por la multinacional asiática a través de China Road and Bridge Corporation, filial de CCCC. Aquella operación permitió al grupo chino contar con una plataforma nacional desde la que competir en concursos públicos dentro del mercado europeo.

En esa compra tuvo un papel destacado el empresario Fangyong Du, conocido en determinados círculos políticos como «Miguelito Duch». Su nombre aparece vinculado desde hace años a entornos próximos al PSOE y, en particular, al círculo político y empresarial del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

La relación de Du con ese ámbito se reforzó durante los años en los que se gestó la operación de adquisición de Grupo Puentes. El empresario chino promovió la entrada de Zhimin Hu, directiva de China Harbour Engineering Company —otra filial integrada en el grupo CCCC— en el consejo asesor de Gate Center, el laboratorio de ideas impulsado por Zapatero.

También aparece en este entramado el exministro socialista José Blanco. Su consultora, Acento Public Affairs, intervino en las negociaciones que precedieron a la venta de la constructora española al gigante chino. Poco antes de cerrarse la operación, Acento constituyó Acento Asia SL, sociedad en la que Fangyong Du figuró como apoderado.

La trayectoria del empresario chino ya había despertado recelos en los servicios de inteligencia españoles. El CNI se opuso en su momento a que se le concediera la nacionalidad española al apreciar presuntos vínculos con actividades relacionadas con el espionaje chino. Aun así, Du logró consolidar una amplia agenda de contactos institucionales, políticos y empresariales en España.

Su papel como intermediario no se limitó al sector de la construcción. Durante años trabajó también para Huawei como asesor del principal responsable de la tecnológica china en España, lo que reforzó su posición como puente entre grandes compañías estratégicas de China y determinados ámbitos de influencia en nuestro país.

La adjudicación de Transportes cobra mayor relevancia en un contexto marcado por las investigaciones judiciales que afectan al entorno de José Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente socialista ha sido imputado en el caso Plus Ultra, una causa en la que la Audiencia Nacional analiza las circunstancias que rodearon el rescate público de la aerolínea durante la pandemia.

El juez José Luis Calama investiga una presunta estructura de intermediación e influencia que habría operado alrededor de organismos públicos, sociedades pantalla, movimientos internacionales de dinero y conexiones empresariales vinculadas al entorno político y económico del expresidente.

La obra del barranco del Poyo no forma parte de esa causa judicial. Sin embargo, el contrato vuelve a poner bajo la lupa la relación entre empresas estatales chinas, operadores próximos al PSOE y figuras asociadas al círculo de Zapatero.

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