La Policía Nacional investiga a varios radicales nacionalistas marroquíes que entraron en Ceuta durante la invasión de los pasados 30 y 31 de julio y que utilizan las redes sociales para incitar a la violencia, mantener la presión sobre la sociedad ceutí y animar a más compatriotas a cruzar la frontera. Los servicios de información de la Policía Nacional y de la Guardia Civil mantienen bajo vigilancia a varios de estos individuos, según ha publicado ABC. Algunos habrían conseguido asumir funciones de liderazgo entre los inmigrantes llegados a la ciudad autónoma, impartiendo instrucciones al resto y ejerciendo incluso como interlocutores ante las autoridades y las ONG. «Les hemos jodido, no nos iremos hasta terminar de joderles, ellos se irán y seremos nosotros los que nos quedemos aquí», sostiene uno de los mensajes difundidos por uno de los jóvenes investigados. Los agentes también han detectado llamamientos dirigidos a ciudadanos marroquíes para que se desplacen hasta Ceuta bajo la afirmación de que la ciudad autónoma pertenece a Marruecos. «Hermano, como veis hemos ocupado Ceuta, actualmente Ceuta ya es marroquí, los españoles ya se van. Como veis se van fuera, venga, Marruecos precioso», afirma otro de los discursos difundidos a través de plataformas como TikTok, Instagram y Facebook. Según las fuentes policiales citadas por el mismo diario, estos individuos ocultaron inicialmente sus intenciones después de infiltrarse entre las decenas de miles de personas que cruzaron la frontera a finales de julio. Con el paso de las semanas, sin embargo, sus publicaciones y movimientos han permitido a los servicios de información estrechar la vigilancia. La emboscada a los militares eleva las alarmas El incremento de los episodios violentos registrados durante los últimos días ha aumentado la preocupación entre las Fuerzas de Seguridad. Especial inquietud ha provocado la emboscada perpetrada en la madrugada del jueves contra efectivos militares, en la que participaron entre 30 y 40 inmigrantes y cuatro militares resultaron heridos. Los investigadores sospechan que detrás del ataque pudo existir algún cabecilla encargado de organizar al grupo. La planificación de la emboscada y el elevado número de participantes han reforzado las pesquisas sobre los individuos que han adquirido capacidad de influencia entre los inmigrantes. La Policía también analiza los incidentes registrados durante las manifestaciones celebradas en la ciudad autónoma. Uno de los temores de los investigadores es que radicales se infiltren en las protestas para provocar disturbios o ataques desde dentro. Los agentes monitorizan las redes sociales para detectar convocatorias y anticiparse a posibles episodios violentos. Además, han comprobado que algunos de los investigados recurren a otros compatriotas para difundir sus proclamas y dificultar así su identificación. La identificación de inmigrantes se prolongará hasta noviembre La dimensión de la crisis obliga además a mantener durante los próximos meses el refuerzo policial destinado a identificar a quienes entraron en Ceuta durante la invasión. La Dirección General de la Policía ha solicitado a distintas jefaturas superiores agentes voluntarios para desplazarse en comisión de servicio a la ciudad autónoma y participar en las labores de filiación y reseña. El dispositivo se plantea inicialmente durante doce semanas, entre septiembre y noviembre. Los equipos permanecerán aproximadamente una semana en Ceuta antes de ser relevados. Entre sus funciones estará la toma de huellas dactilares y la identificación de los inmigrantes que todavía deben ser reseñados tras la entrada masiva de finales de julio. La Policía Nacional dispone además desde este jueves de ocho nuevas líneas de trabajo en el CATE provisional habilitado en unas naves del Polígono Industrial de El Tarajal. Interior también ha anunciado un equipo de refuerzo de la Dirección General de Protección Internacional para acelerar la primera fase de las solicitudes de asilo. El despliegue hasta noviembre evidencia que, casi un mes después de la entrada masiva, las autoridades continúan trabajando en la identificación de quienes accedieron a Ceuta mientras los servicios de información estrechan la vigilancia sobre los grupos considerados potencialmente violentos.
Radicales marroquíes infiltrados en la invasión llaman a «ocupar Ceuta»: «Los españoles ya se van»
Radicales marroquíes infiltrados en la invasión llaman a «ocupar Ceuta»: «Los españoles ya se van»
Inmigrantes ilegales cruzando la valla de Ceuta. Europa Press.
Por LGI
28 de agosto de 2026

La Policía Nacional investiga a varios radicales nacionalistas marroquíes que entraron en Ceuta durante la invasión de los pasados 30 y 31 de julio y que utilizan las redes sociales para incitar a la violencia, mantener la presión sobre la sociedad ceutí y animar a más compatriotas a cruzar la frontera.

Los servicios de información de la Policía Nacional y de la Guardia Civil mantienen bajo vigilancia a varios de estos individuos, según ha publicado Abc. Algunos habrían conseguido asumir funciones de liderazgo entre los inmigrantes llegados a la ciudad autónoma, impartiendo instrucciones al resto y ejerciendo incluso como interlocutores ante las autoridades y las ONG.

«Les hemos jodido, no nos iremos hasta terminar de joderles, ellos se irán y seremos nosotros los que nos quedemos aquí», sostiene uno de los mensajes difundidos por uno de los jóvenes investigados.

Los agentes también han detectado llamamientos dirigidos a ciudadanos marroquíes para que se desplacen hasta Ceuta bajo la afirmación de que la ciudad autónoma pertenece a Marruecos. «Hermano, como veis hemos ocupado Ceuta, actualmente Ceuta ya es marroquí, los españoles ya se van. Como veis se van fuera, venga, Marruecos precioso», afirma otro de los discursos difundidos a través de plataformas como TikTok, Instagram y Facebook.

Según las fuentes policiales citadas por el mismo diario, estos individuos ocultaron inicialmente sus intenciones después de infiltrarse entre las decenas de miles de personas que cruzaron la frontera a finales de julio. Con el paso de las semanas, sin embargo, sus publicaciones y movimientos han permitido a los servicios de información estrechar la vigilancia.

La emboscada a los militares eleva las alarmas

El incremento de los episodios violentos registrados durante los últimos días ha aumentado la preocupación entre las Fuerzas de Seguridad. Especial inquietud ha provocado la emboscada perpetrada en la madrugada del jueves contra efectivos militares, en la que participaron entre 30 y 40 inmigrantes y cuatro militares resultaron heridos.

Los investigadores sospechan que detrás del ataque pudo existir algún cabecilla encargado de organizar al grupo. La planificación de la emboscada y el elevado número de participantes han reforzado las pesquisas sobre los individuos que han adquirido capacidad de influencia entre los inmigrantes.

La Policía también analiza los incidentes registrados durante las manifestaciones celebradas en la ciudad autónoma. Uno de los temores de los investigadores es que radicales se infiltren en las protestas para provocar disturbios o ataques desde dentro.

Los agentes monitorizan las redes sociales para detectar convocatorias y anticiparse a posibles episodios violentos. Además, han comprobado que algunos de los investigados recurren a otros compatriotas para difundir sus proclamas y dificultar así su identificación.

La identificación de inmigrantes se prolongará hasta noviembre

La dimensión de la crisis obliga además a mantener durante los próximos meses el refuerzo policial destinado a identificar a quienes entraron en Ceuta durante la invasión.

La Dirección General de la Policía ha solicitado a distintas jefaturas superiores agentes voluntarios para desplazarse en comisión de servicio a la ciudad autónoma y participar en las labores de filiación y reseña. El dispositivo se plantea inicialmente durante doce semanas, entre septiembre y noviembre.

Los equipos permanecerán aproximadamente una semana en Ceuta antes de ser relevados. Entre sus funciones estará la toma de huellas dactilares y la identificación de los inmigrantes que todavía deben ser reseñados tras la entrada masiva de finales de julio.

La Policía Nacional dispone además desde este jueves de ocho nuevas líneas de trabajo en el CATE provisional habilitado en unas naves del Polígono Industrial de El Tarajal. Interior también ha anunciado un equipo de refuerzo de la Dirección General de Protección Internacional para acelerar la primera fase de las solicitudes de asilo.

El despliegue hasta noviembre evidencia que, casi un mes después de la entrada masiva, las autoridades continúan trabajando en la identificación de quienes accedieron a Ceuta mientras los servicios de información estrechan la vigilancia sobre los grupos considerados potencialmente violentos.

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