«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La causa está en la sobreproducción solar y eólica durante horas de baja demanda

Red Eléctrica pide al Gobierno que abandone su fanatismo climático y reduzca la carga de renovables ante el riesgo de un nuevo apagón

Paneles solares en tierras españolas. Redes sociales

Red Eléctrica ha solicitado al Gobierno de Pedro Sánchez reducir la carga de renovables ante nuevos episodios de sobretensión en el sistema eléctrico, una situación que se mantiene cinco meses después del gran apagón de abril pese al refuerzo de las medidas de seguridad operativa. La compañía ha decidido endurecer los límites de integración de la energía solar y eólica en la red, argumentando la necesidad de estabilizar la tensión y evitar oscilaciones bruscas que podrían poner en riesgo la estabilidad del suministro.

El pasado 1 de octubre, el operador del sistema remitió una instrucción urgente a todos los centros de control nacionales a través del CECRE (Centro de Control de Energías Renovables). En ella se anunciaba una modificación sustancial: las plantas eólicas y fotovoltaicas con más de 5 MW conectadas a la red de transporte desde 2018 deberán ajustar sus rampas de subida y bajada de producción, pasando del límite actual de 120 segundos a un máximo de 15 minutos. La medida se ampara en el artículo 5.9 de la Orden TED/749/2020.

El objetivo, según Red Eléctrica, es «minimizar las fluctuaciones de tensión» en momentos de fuerte variabilidad en la generación renovable. Sin embargo, fuentes del sector consultadas por El Periódico de la Energía sostienen que el cambio es una auténtica «bomba económica» para los productores, ya que afectará de forma directa a su capacidad de competir en los mercados de ajuste y recorte de energía. «Pasar de dos a quince minutos significa perder trece minutos de producción y, por tanto, de ingresos, cada vez que una planta tiene que conectarse o desconectarse», explica un inversor fotovoltaico.

Los operadores de renovables alertan de que esta ralentización los deja prácticamente fuera de los mercados de respuesta rápida, donde compiten tecnologías convencionales como los ciclos combinados. En palabras de otro profesional del sector, «si no puedes reaccionar a tiempo, quedas excluido de los mecanismos de ajuste, y eso supone renunciar a una parte relevante de tus beneficios».

El colapso de abril, que dejó sin suministro eléctrico a parte del país, obligó a activar un modo operativo reforzado que implicaba una mayor participación de los ciclos combinados de gas para compensar la intermitencia de las renovables. Aun así, el problema no ha desaparecido. Las tensiones continúan fluctuando y, según expertos del mercado, la causa está en la sobreproducción solar y eólica durante horas de baja demanda.

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