Las comunicaciones mantenidas entre las compañías eléctricas y el operador del sistema durante el apagón que dejó a España sin suministro durante cerca de diez horas el pasado 28 de abril continúan fuera del alcance de los investigadores europeos. Según fuentes del sector energético, Red Eléctrica no ha remitido esas grabaciones a Entso-E, la red europea de gestores de transporte eléctrico que prepara un informe sobre lo ocurrido.
El contenido de esas conversaciones se considera dentro del sector una pieza clave para reconstruir con precisión qué ocurrió durante el incidente eléctrico que afectó a España y Portugal. Sin embargo, el gestor del sistema no ha confirmado si esa documentación ha sido remitida a los investigadores europeos. Preguntadas por esta cuestión, fuentes oficiales de Red Eléctrica han rechazado realizar comentarios.
Fuentes autorizadas del sector sostienen a The Objective que el operador del sistema ha decidido no remitir esos audios alegando que su contenido afecta a terceros, en referencia a las compañías eléctricas que aparecen en las comunicaciones intercambiando información con el gestor de la red durante las horas críticas del incidente.
Las grabaciones, según explican las mismas fuentes, podrían comprometer no sólo a Red Eléctrica sino también a determinados actores del sistema energético que habrían experimentado dificultades en el proceso de recuperación del suministro. Entre esos problemas figurarían posibles fallos en los sistemas de telemando de algunas compañías.
Mientras tanto, el sector energético espera la publicación del informe definitivo de los investigadores europeos, prevista para las próximas semanas. Ese documento debería aclarar las causas del incidente eléctrico que dejó a millones de ciudadanos sin suministro durante horas. Sin embargo, las voces más escépticas dentro del sector consideran probable que el informe se limite a describir los aspectos técnicos del suceso sin señalar responsables concretos.
El debate sobre el acceso a esos audios no es nuevo. Según se publicó anteriormente, Red Eléctrica tampoco entregó esas grabaciones a la comisión de investigación del Senado cuando este órgano se las solicitó. La comisión parlamentaria investiga desde finales de julio del pasado año lo ocurrido durante el apagón e interrogó a diferentes actores implicados en el funcionamiento del sistema eléctrico.
Durante el verano, el Senado reclamó formalmente al gestor de la red la entrega de esas grabaciones, lo que situó a Red Eléctrica ante la obligación de remitirlas en un plazo de veinte días hábiles. La empresa, participada por el Estado, rechazó finalmente proporcionar esa información.
La compañía justificó su negativa argumentando que la entrega de ese material podría entrar en conflicto con sus obligaciones legales de confidencialidad como operador del sistema eléctrico y con la necesidad de preservar los derechos fundamentales de la propia empresa y de sus trabajadores.
A este contexto se suma la decisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia de no publicar un informe específico sobre el apagón. En su lugar, el organismo regulador prevé iniciar procedimientos sancionadores relacionados con el incidente.
Las primeras conclusiones difundidas por los gestores europeos apuntan a que el apagón tuvo su origen en una cascada de sobrevoltaje iniciada en el sur de España y que posteriormente se extendió a Portugal. Durante la presentación de ese informe preliminar el pasado mes de octubre, el presidente de Entso-E, Damián Cortinas, señaló que el problema no radica en la presencia de energías renovables, sino en la necesidad de contar con generación capaz de controlar el voltaje del sistema.
El voltaje —la tensión eléctrica de la red— debe mantenerse dentro de unos márgenes determinados para evitar desequilibrios. Cuando la tensión se desplaza fuera de esos límites, pueden producirse fallos en cadena que terminan afectando al suministro.
A partir de los primeros análisis y de las conclusiones del informe elaborado por el Gobierno, dentro del sector energético se empieza a dibujar un escenario de posibles responsabilidades compartidas. Según explican fuentes del sector, en incidentes similares ocurridos en el pasado se sancionó tanto al operador del sistema como a los distribuidores implicados.
En este caso, las hipótesis que se manejan apuntan a un posible déficit en la programación de energía síncrona por parte de Red Eléctrica, junto con eventuales incumplimientos por parte de determinados generadores en sus obligaciones de control dinámico de tensión. El informe europeo deberá determinar si esa combinación de factores estuvo detrás del apagón que dejó a España a oscuras durante horas.