
La transformación del mercado laboral de la construcción avanza a gran velocidad en España. Más de la mitad de los peones de obra son ya extranjeros y su peso entre los albañiles roza también el 50%, en un sector que desde 2019 ha perdido trabajadores españoles mientras incorporaba centenares de miles de empleados procedentes del exterior.
Según los datos de Randstad correspondientes al primer trimestre del año y recogidos por El Mundo, el 52,6% de los peones de construcción son extranjeros. España cuenta ya con cerca de 11.000 trabajadores foráneos más que españoles dentro de esta categoría. El cambio se ha producido en apenas unos años. Antes de la pandemia, los españoles todavía superaban a los extranjeros en más de 33.500 peones.
La tendencia se extiende además al conjunto del sector. Desde 2019, la construcción ha perdido 22.711 trabajadores españoles y ha ganado 238.451 empleados extranjeros, una cifra que incluye también a personas con doble nacionalidad. El resultado es que casi el 36% de todos los ocupados de la construcción son ya de origen extranjero, según los datos citados.
El relevo también resulta evidente entre los albañiles, uno de los principales oficios del sector. En 2019 había 111.000 albañiles españoles más que extranjeros. Siete años después, la diferencia se ha reducido hasta apenas 18.000 trabajadores.
La mano de obra extranjera ha ganado más de 16 puntos porcentuales durante este periodo y representa ya aproximadamente el 48% de los albañiles que trabajan en España. Por ahora, los españoles únicamente han pasado a ser minoría entre los peones, pero las estadísticas muestran que la distancia también se está reduciendo rápidamente en los trabajos más cualificados.
La situación evidencia una creciente dependencia de la construcción española de trabajadores procedentes del extranjero en un momento en que el sector necesita aumentar su actividad para responder a la crisis de vivienda y a la escasez de mano de obra.
La tendencia no termina en los trabajos menos cualificados. El número de fontaneros españoles ha descendido desde los 70.932 registrados en 2019 hasta los 57.781 actuales. En paralelo, el número de trabajadores extranjeros se ha duplicado tras sumar más de 10.000 ocupados.
Actualmente, uno de cada cuatro fontaneros que trabaja en España es extranjero. El cambio es todavía más pronunciado entre los electricistas. Desde 2019 se han incorporado alrededor de 32.000 trabajadores extranjeros a esta profesión.
Antes de la pandemia representaban menos del 11% del total. Ahora casi tres de cada diez electricistas son extranjeros. El propio sector prevé que la tendencia continúe durante los próximos años por las jubilaciones y por la escasa incorporación de jóvenes españoles.
«Hoy los extranjeros son mayoría entre los peones, pero dentro de pocos años lo serán también entre los encargados», pronostica Álvarez.