La policía belga comunicó a los Mossos sus sospechas sobre el imán de Ripoll, líder de la célula terrorista, y éstos respondieron que «no era conocido».
La policía de Vilvoorde (Bélgica) comunicó hace 17 meses al número dos de los servicios de información de los Mossos d’Esquadra sus sospechas sobre Abdelbaki es Satty, el imán de Ripoll y cerebro de la célula terrorista que atacó el pasado jueves Barcelona y Cambrils dejando al menos 15 muertos y 130 heridos.
Según publican diversos medios de comunicación, el aviso se produjo en marzo de 2016 durante la estancia de Es Satty en Vilvoorde, ciudad a la que había llegado dos meses antes y que durante años fue uno de los principales focos yihadistas de Europa.
Ésta fue la primera alerta que tuvieron las fuerzas de seguridad sobre Es Satty, que poco después se desplazó a Ripoll para ejercer como imán.
El jefe de la Unidad de Análisis Estratégicos de la comisaría general de información de los Mossos d’Esquadra, Daniel Canals, respondió por correo electrónico a las sospechas de la policía de Vilvoorde sobre los posibles lazos terroristas de Es Satty, según publica el diario El País. El 8 de marzo, Canals, números dos del servicio de información de la policía autonómica, respondió a la policía belga que Abdelbaki Es Satty «no era conocido», si bien una persona con el mismo apellido había sido investigado por sus vínculos yihadistas en otra operación.
Se trataba de su pariente Mustafa es Satty, imán suplente en 2006 en una mezquita en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) y que vivió en un piso por el que pasaron al menos dos terroristas directamente implicados en los atentados del 11M de 2004 en Madrid, según El País.
Una investigación llena de lagunas
La investigación de los Mossos de los ataques islamistas dejan numerosas lagunas y errores. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha manifestado que si en la explosión de la casa de Alcanar (Tarragona), anterior a la masacre de Barcelona, se hubiera dejado trabajar al instituto armado, «a lo mejor» se habría concluido la naturaleza terrorista del hecho y «todo se podría haber atajado mucho antes».
La Asociación envió este miércoles un comunicado conjunto con el Sindicato Unificado de Policías (SUP) en el que denunciaron «la exclusión y el aislamiento» que, a su juicio, sufrieron durante la «investigación y la gestión de los atentados».
El portavoz de AUGC, Juan Fernández, aseguró que la Guardia Civil se ofreció a colaborar tras la primera explosión en Alcanar porque «los primeros momentos son los que cuentan en una operación policial». Tras varias conversaciones entre ambos cuerpos, finalmente se les negó la posibilidad de colaborar porque los Mossos cerraron el incidente como una explosión rutinaria, sin mayores incidencias.
Cabe señalar que el portavoz del Sindicato Independiente de Policía, Alfredo Perdiguero, ya denunció este hecho a La Gaceta el pasado domingo. “No se autorizó a entrar a los Tedax de la Guardia Civil tras haberlo pedido. Si los Tedax de ambos Cuerpos hubieran entrado sólo con el color del humo hubieran detectado que allí había algo más. No se autorizó», dijo.
Sonia Nuez Rivera, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Amposto, avisó a los Mossos durante la inspección ocular en esta vivienda acerca de que las bombonas “podían estar preparadas para un atentado”. La respuesta de los Mossos d’Esquadra que estaban presentes no se hizo esperar: “Señoría, no exagere”.
En un primer momento, los Mossos difundieron las imágenes de cuatro terroristas y a la hora dijeron que tres fueron abatidos en Cambrils. “Modifican la información por impulsos o interés. Es desinformación y complica todo mucho más”, señaló Perdiguero, antes de censurar que primero se atribuyera a Moussa Oukabir, marroquí, de 17 años, nacido en Ripoll y abatido en Cambrils la autoría del atentado en Barcelona.
Asimismo, en un primer momento se dijo que propietario del Ford Focus hallado muerto en el interior de su vehículo en la carretera de Sant Just Desvern a tres kilómetros de un control policial -en La Diagonal- tras ser agredido con arma blanca no tenía nada que ver con el atentado y posteriormente se le ha incluido en el número de víctimas del atentado. Fue asesinado por el conductor de la furgoneta que atentó en la Rambla.
Los bolardos
La Comisaría General de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional recomendó el pasado mes de diciembre, tras el ataque en una feria navideña de Berlín, la instalación de medidas de protección como bolardos y grandes maceteros en aquellos espacios públicos por los que transitan multitud de personas para dificultar la entrada de grandes vehículos. “La protección de estos espacios públicos se debería llevar a cabo por los ayuntamientos mediante la instalación provisional de grandes maceteros o bolardos en los accesos para dificultar o impedir la entrada de vehículos, permitiendo únicamente el acceso controlado de los que estén debidamente autorizados”, decía la nota de la Policía.
Los Mossos desoyeron los consejos no instalaron bolardos, pese a estar España en nivel cuatro de alerta terrorista. El entonces portavoz de los Mossos, Xavier Porcuna, señaló que no darían “ninguna orden genérica de bloquear todos los accesos”, rechazó el “alarmismo” durante las fiestas navideñas y añadió que en Cataluña “no habían detectado ninguna amenaza concreta”.
El Consistorio ha reculado tras los atentados y finalmente ha aceptado colocar ahora bolardos en zonas masificadas.
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