«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
196.782 ESTUDIANTES PROCEDEN DE MARRUECOS

Sánchez dispara las facilidades para los marroquíes y ya es la máxima nacionalidad extranjera en los colegios con casi 200.000 alumnos

Algunos alumnos musulmanes en clase. Redes sociales

El alumnado extranjero supera por segundo año consecutivo el millón de estudiantes mientras el Gobierno mantiene becas, programas bilaterales y la enseñanza de lengua árabe y cultura marroquí en centros de diez comunidades autónomas, según informa El Debate.

La presencia de alumnos extranjeros en el sistema educativo español ha alcanzado un nuevo máximo histórico. Durante el curso 2024-2025 se matricularon 1.124.767 estudiantes de nacionalidad extranjera en enseñanzas no universitarias, casi 49.000 más que el año anterior.

Marruecos encabeza con amplia diferencia la clasificación por nacionalidades. Según los datos avanzados del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, 196.782 alumnos marroquíes estudian actualmente en colegios e institutos españoles.

Por detrás se sitúan Colombia, con 112.467 estudiantes, y Rumanía, con 96.944. Los marroquíes representan así el grupo extranjero más numeroso dentro de un sistema educativo que contó con alrededor de 9,29 millones de alumnos durante el último curso.

Mientras el número total de matriculados apenas aumentó un 0,2%, el alumnado extranjero creció un 4,5% en un sólo año, consolidándose por segunda vez consecutiva por encima del millón.

Las aulas cambian mucho más rápido que el conjunto del sistema

La evolución refleja que el crecimiento de las matrículas ya depende en gran medida de la llegada de población extranjera. Frente al estancamiento demográfico de la población española y al hundimiento de la natalidad, los alumnos procedentes de otros países ganan peso de forma acelerada.

La mayor parte del alumnado continúa escolarizada en la red pública. Aproximadamente el 69% estudia en centros públicos, mientras el 31% restante está matriculado en colegios privados o concertados.

Esta distribución traslada buena parte de la presión derivada del crecimiento migratorio a las administraciones y a unos servicios públicos que deben responder a necesidades lingüísticas, culturales y educativas cada vez más complejas.

En el caso marroquí, la cercanía geográfica explica parcialmente su presencia. Sin embargo, también existen programas de ayudas, cooperación educativa y promoción cultural respaldados por los gobiernos de España y Marruecos.

Becas y ayudas públicas

Una de las vías disponibles es el programa de becas MAEC-AECID, gestionado por el Ministerio de Asuntos Exteriores mediante la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Estas ayudas están dirigidas a ciudadanos de determinados países socios de la cooperación española, entre ellos Marruecos, y se concentran principalmente en estudios de posgrado, másteres, doctorados e investigación.

Según cada convocatoria, pueden cubrir gastos de matrícula, manutención mensual, seguro médico y, en algunos casos, desplazamientos. Los ciudadanos marroquíes con residencia legal en España pueden acceder también a las becas generales ofrecidas por el Ministerio de Educación cuando cumplen los requisitos académicos y económicos establecidos.

Estas ayudas pueden incluir componentes destinados a matrícula, material escolar, transporte, comedor, residencia o necesidades educativas específicas. Se trata de derechos vinculados a la residencia y a las condiciones económicas, pero su extensión contribuye a que el sistema educativo español asuma un coste creciente asociado a la inmigración.

También existen convenios entre instituciones españolas y marroquíes para facilitar intercambios, formación profesional y acceso a centros de educación superior.

El Gobierno introduce lengua árabe y cultura marroquí

La cooperación entre Madrid y Rabat no se limita a las becas. España mantiene el Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí —PLACM—, desarrollado mediante acuerdos bilaterales entre ambos países. El proyecto se imparte en centros de Primaria y Secundaria y pretende enseñar lengua árabe y contenidos culturales vinculados a Marruecos.

Actualmente está presente en colegios e institutos de diez comunidades autónomas: País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía, La Rioja, Aragón, Castilla-La Mancha, Canarias, Extremadura y Baleares.

De esta manera, mientras el sistema educativo español afronta problemas de comprensión lectora, abandono escolar y pérdida de autoridad docente, las administraciones dedican recursos y espacios lectivos a promover la lengua y la identidad cultural de Marruecos dentro de las aulas españolas.

La política plantea además una cuestión de integración. En lugar de concentrar los esfuerzos en el dominio del español, el conocimiento de la historia nacional y la incorporación plena a la sociedad de acogida, el programa refuerza los vínculos culturales de los alumnos con el país de origen de sus familias.

La polémica por la «Marcha Verde»

Uno de los episodios más controvertidos relacionados con el programa se produjo en la Región de Murcia. El colegio Nuestra Señora del Carmen de Lo Pagán, en San Pedro del Pinatar, llegó a incorporar dentro de sus actividades educativas una referencia a la denominada «Marcha Verde», considerada fiesta nacional por Marruecos.

La conmemoración recuerda la movilización organizada en 1975 por Hassan II para ocupar el Sáhara Occidental, entonces administrado por España. La inclusión de ese episodio desde la perspectiva marroquí resulta especialmente polémica por tratarse de un acontecimiento directamente relacionado con la retirada española del territorio y con un conflicto que todavía permanece abierto.

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