Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez avanza en su hoja de ruta para recortar trasvases en España como el del Tajo-Segura, al mismo tiempo se compromete a financiar infraestructuras hidráulicas clave en Marruecos, principal competidor del sector hortofrutícola de nuestro según recoge el acuerdo bilateral firmado el pasado 4 de diciembre en la reunión de alto nivel entre ambos Ejecutivos.
Según publica La Verdad, el pacto destaca la «excelente cooperación económica y financiera» entre España y Marruecos, que ya ha permitido la ejecución de proyectos como la desalinizadora de Casablanca, financiada con participación española, y abre la puerta a nuevas inversiones en desalinización, reutilización de agua y transferencia entre cuencas para impulsar el desarrollo agrícola del país norteafricano.
Esta estrategia ha generado la lógica inquietud en el campo español, especialmente en el Levante español, donde productores y regantes denuncian que el Ejecutivo recorta recursos hídricos esenciales mientras respalda el crecimiento agrícola marroquí. La expansión de cultivos en el Sáhara, con más de 5.000 hectáreas de invernaderos previstas y ventajas arancelarias avaladas por Bruselas, refuerza la presión competitiva sobre la agricultura española.
El punto 54 del acuerdo bilateral subraya que ambos países utilizarán instrumentos financieros españoles para respaldar proyectos prioritarios ejecutados por el Gobierno marroquí, incluyendo infraestructuras hidráulicas y corredores logísticos. Además, España y Marruecos confirman su intención de cooperar estrechamente en la gestión de recursos hídricos mediante modelos de previsión conjuntos y planes coordinados de riesgos.
Mientras tanto, en España, el Ministerio de Transición Ecológica mantiene el incremento de los caudales ecológicos del Tajo, lo que supondrá un recorte superior al 40% del trasvase Tajo-Segura destinado al regadío. Eso sólo en el caso de este trasvase. Los regantes advierten de que la desalación es insuficiente y costosa, y critican el retraso en nuevas infraestructuras.
La Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex) alerta de una «competencia desleal» por parte de Marruecos, con salarios hasta diez veces más bajos y menores exigencias laborales y medioambientales. Desde Murcia y la Comunidad Valenciana, responsables autonómicos califican de «vergüenza» e «infamia» que el Gobierno de Pedro Sánchez financie un plan hidráulico marroquí mientras restringe el agua a los agricultores españoles.