«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
era director de la Agencia Española de Protección de Datos

Sánchez premió con un escaño al alto cargo que archivó las denuncias contra los prostíbulos de su suegro

Artemi Rallo.

Pedro Sánchez no olvida a quien le hace favores. El actual presidente del Gobierno impulsó la carrera política de Artemi Rallo después de que este, durante su etapa como director de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), archivara dos denuncias contra los prostíbulos propiedad de Sabiniano Gómez Serrano, suegro de Sánchez, y Francisco Enrique Gómez Serrano, tío de su esposa, Begoña Gómez.

Tal como ha revelado El Debate, Rallo fue incluido por Sánchez en las listas del PSOE al Congreso y más tarde al Senado cuando ya estaba fuera de la vida política. Su retorno coincidió con el ascenso de Sánchez a la presidencia del Gobierno y con su consolidación como secretario general del PSOE.

Rallo fue nombrado director de la AEPD en 2007 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Durante su mandato, firmó dos resoluciones que archivaron denuncias presentadas por la Policía Municipal de Madrid en 2010 y 2011 contra las saunas Azul y Princesa, propiedad del entorno familiar de Begoña Gómez. Según los agentes, ambos locales contaban con cámaras ocultas sin autorización legal y sin cumplir con los requisitos establecidos por la Ley de Protección de Datos.

En el caso de la sauna Azul, los agentes constataron la existencia de cámaras sin cartel informativo ni comunicación al registro. Pese a ello, la Agencia de Protección de Datos no realizó inspección física alguna. Se limitó a solicitar documentación al responsable del local, quien aportó fotografías, un plano y formularios. Con eso, Rallo resolvió que el sistema cumplía los requisitos legales y archivó el expediente.

La denuncia contra la sauna Princesa recogía hechos similares. La Policía detectó seis cámaras en distintas zonas del establecimiento y denunció la falta de documentación exigida por la Ley. El responsable del local dijo que solo había cuatro cámaras y que solo él accedía a las grabaciones. Sin comprobar nada in situ, Rallo dio por válida esa versión y cerró también ese expediente.

En aquellos años, Sánchez ya era diputado del PSOE. Tras la derrota electoral de 2011, Rallo quedó fuera de la política institucional y regresó a su cátedra universitaria. Sin embargo, en 2016, con Sánchez ya al mando del partido, lo colocó como número uno del PSOE por Castellón al Congreso de los Diputados. Ocupó el escaño hasta 2019 y, entre otras funciones, defendió en el Parlamento el anteproyecto de la Ley de Amnistía promovida por el Gobierno.

Después, el PSOE lo propuso como senador designado por la Comunidad Valenciana. Actualmente, Rallo ha vuelto al Congreso, integrado en el grupo parlamentario socialista. Su vuelta a la política activa se produjo tras años alejado de la vida pública y en plena consolidación del poder de Pedro Sánchez.

Su inclusión en las listas electorales del PSOE ha sido atribuida a su vínculo personal con Sánchez, en un momento en el que el presidente se encuentra cada vez más cuestionado: por los casos de corrupción que afectan a su partido, por las investigaciones sobre miembros de su familia y por los negocios de ocio nocturno de su suegro.

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