Antes de la entrada masiva había apenas 500
Sánchez prepara 10.000 plazas para inmigrantes en Ceuta mientras elogia la actuación de Marruecos durante la invasión
Sánchez prepara 10.000 plazas para inmigrantes en Ceuta mientras elogia la actuación de Marruecos durante la invasión
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Por LGI
15 de septiembre de 2026

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pretende elevar hasta las 10.000 las plazas destinadas a inmigrantes en Ceuta, multiplicando por veinte la capacidad existente antes de la entrada masiva registrada a finales de julio, mientras continúa evitando responsabilizar a Marruecos y llega a elogiar la manera «inteligente» en la que Rabat gestionó la avalancha.

Sánchez anunció durante una entrevista en El Intermedio que a finales de esta semana habrá ya 6.000 plazas disponibles y que el objetivo del Ejecutivo es alcanzar las 10.000. Antes de la crisis, la capacidad disponible rondaba apenas las 500 plazas.

El incremento no se plantea únicamente como una respuesta de emergencia. El jefe del Ejecutivo ha hablado de una «apuesta estructural» y «a futuro» en centros de estancia temporal, consolidando en la ciudad autónoma una infraestructura de acogida muy superior a la que existía antes de la entrada masiva.

La decisión llega pese al rechazo expresado por el Gobierno de Ceuta, que lleva semanas advirtiendo de que la ciudad no puede asumir como permanente la presencia de miles de inmigrantes ni convertirse en una gran plataforma de acogida por su situación fronteriza.

Sánchez elogia la actuación de Marruecos

El presidente volvió además a defender la respuesta de Rabat durante los acontecimientos de finales de julio. «No vemos tanto una actitud pasiva sino una intención de tratar de gestionar esta multitud de una manera inteligente», afirmó al ser preguntado por la actuación de las autoridades marroquíes.

Sánchez sostuvo que Marruecos colaboró con España y proporcionó advertencias que permitieron cierta preparación previa. Las palabras contrastan con las duras críticas lanzadas desde Ceuta y distintos sectores policiales, que han cuestionado durante semanas el comportamiento marroquí y la eficacia de la cooperación fronteriza.

El propio presidente reconoció que España «no pudo hacer frente a la avalancha» y explicó que la decisión fue permitir la entrada para posteriormente proceder al retorno de los inmigrantes a Marruecos. «Lo que hicimos fue absorber a esa gente para luego devolverla a Marruecos», señaló.

Según Sánchez, nueve de cada diez personas que entraron habrían regresado ya al país vecino, aunque el Gobierno continúa ampliando sustancialmente la capacidad de acogida ante la posibilidad de nuevas llegadas.

Resta importancia a los avisos del CNI

Sánchez también volvió a minimizar la relevancia de los avisos que el Centro Nacional de Inteligencia trasladó antes de la crisis. Los documentos desclasificados han acreditado que el CNI detectó movimientos y mensajes en redes sociales antes de la entrada masiva y trasladó información a organismos españoles y a las autoridades marroquíes.

Sin embargo, el presidente sostuvo que los mensajes enviados por los servicios de Inteligencia no constituían una alerta suficiente. «Los WhatsApps no son prueba de que hubiera alerta», afirmó.

Sánchez defendió que, cuando existe un riesgo grave, «en un país serio como España» se elaboran informes formales y se transmiten a los superiores correspondientes. Su versión coincide con la defendida por la Delegación del Gobierno en Ceuta, que ha restado relevancia a las comunicaciones previas del CNI.

El jefe del Ejecutivo describió los contactos existentes antes de la crisis simplemente como «un estar pendientes», pese a que posteriormente se ha conocido la existencia de comunicaciones sobre posibles movilizaciones de decenas de miles de personas hacia la frontera.

Noticias de España