El Gobierno de Pedro Sánchez trabaja para que la Unión Europea retire las sanciones a Delcy Rodríguez, con el objetivo de facilitar su presencia en la próxima Cumbre Iberoamericana que España acogerá en Madrid los días 4 y 5 de noviembre, según relata The Objective. Se trata del principal evento internacional organizado por España en 2026 y una cita clave para la agenda diplomática del Ejecutivo.
Según fuentes diplomáticas, Moncloa pretende plantear la cuestión en las próximas semanas en el seno de la UE, pese a que Rodríguez figura en la lista de altos cargos chavistas vetados por «violaciones de derechos humanos y por socavar la democracia y el Estado de derecho en Venezuela». Las sanciones —prorrogadas por los Veintisiete hasta enero de 2027— incluyen la prohibición de entrada en el espacio Schengen y la congelación de activos.
El movimiento del Ejecutivo llega tras el cambio de escenario político en Venezuela, marcado por la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y el ascenso de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Desde el Gobierno español se insiste en que una eventual transición en Venezuela debe ir acompañada del levantamiento progresivo de sanciones, una tesis que el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido públicamente apelando al «diálogo» y a la «reconciliación».
No es la primera vez que Sánchez se sitúa en una posición controvertida respecto al régimen chavista. En la cumbre UE-CELAC celebrada en Bruselas en 2023, el presidente saludó públicamente a Rodríguez pese a las sanciones en vigor, amparándose en una excepción técnica para eventos multilaterales. A ello se suma el precedente del conocido Delcygate, cuando la dirigente venezolana aterrizó en Barajas en 2020 pese a tener prohibida la entrada en territorio europeo.