Poco después de los graves insultos a España vertidos desde Bélgica y con el derecho de autodeterminación en la mesa de los separatistas, el Ejecutivo de Sánchez resucita la Comisión Bilateral con el golpismo.
Será la primera reunión de este órgano -creado a partir del Estatut aprobado en 2006- desde la celebrada en julio de 2011, aún en la etapa de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
La reunión se centrará en la recuperación de las relaciones entre ambos gobiernos, con el objetivo de avanzar en el diálogo institucional, pese a las discrepancias en relación con el proceso soberanista en Cataluña. Al Ejecutivo de Sánchez parecen no importarle los desplantes del separatismo catalán -incluido el presidente autonómico Quim Torra- ni los insultos a la justicia española. Los ministros de Sánchez, en cambio, observan en los últimos gestos hostiles del separatismo «reciprocidad en el diálogo».
Así, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez quiere que la reunión sirva para avanzar en «los acuerdos necesarios para hacer efectivas las políticas públicas de Estado y Generalitat y asegurar la prestación de los servicios a los ciudadanos», según ha señalado en un comunicado, el ejecutivo que preside Quim Torra reclama «pasos adelante» para alcanzar una «solución política» sobre Cataluña. No en vano, la propia Artadi hablaba este martes de su única y verdadera reivindicación, que estará hoy sobre la mesa: el derecho a la autodeterminación.
En el orden del día, que consta de 13 puntos, figuran algunas «consideraciones» que ambos ejecutivos tienen interés en poner encima de la mesa, aunque las posiciones de partida de cada uno ya hacen augurar que no habrá acuerdo y de hecho no serán objeto de negociación.
Mientras el Gobierno central quiere plantear la participación de la Generalitat en los órganos multilaterales de cooperación y coordinación, el Govern tiene intención de exponer su postura sobre el referéndum de autodeterminación y la situación de los presos.
Artadi reclamó al Gobierno de Sánchez que dé «pasos adelante» en cuestiones como el referéndum y los presos, para lo que le concedió «cierto margen» desde ahora hasta la próxima reunión en otoño, pero no «tiempo infinito».