El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantendrá durante su próximo viaje a China encuentros con empresas incluidas por Estados Unidos en la lista de compañías consideradas un riesgo para la seguridad nacional por sus supuestos vínculos con el aparato militar chino, según informa Ok Diario.
Entre las firmas que participarán en los actos empresariales previstos figura CATL, uno de los mayores fabricantes de baterías del mundo, cuyo vicepresidente intervendrá en uno de los bloques del foro económico organizado en el marco de la visita oficial. Esta compañía fue incluida en la denominada lista 1260H elaborada por Washington, que identifica a empresas chinas con posibles conexiones con el Ejército Popular de Liberación.
Junto a ella, también participará China Three Gorges, una de las principales empresas energéticas estatales del gigante asiático. Su presidente está previsto en un panel dedicado a innovación y sostenibilidad. Esta compañía ha sido igualmente señalada por las autoridades estadounidenses por su potencial contribución a los objetivos estratégicos del régimen chino.
El encuentro forma parte de la agenda del viaje de Sánchez a China, que se desarrollará entre el 13 y el 15 de abril y que incluye reuniones con representantes institucionales y empresariales. El Gobierno enmarca estos contactos dentro de su estrategia de impulso a la inversión y la cooperación económica.
No es la primera vez que miembros del Ejecutivo mantienen contactos con este tipo de compañías. Durante una visita oficial en 2025, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ya se reunió con responsables de CATL para explorar posibles proyectos de colaboración y transferencia tecnológica.
La inclusión de estas empresas en la lista estadounidense responde a preocupaciones sobre su posible vinculación con el aparato militar chino y su papel en sectores estratégicos. En esa misma relación figura también la tecnológica Huawei, señalada desde hace años por Washington por riesgos asociados al espionaje.
Pese a ello, el Gobierno español ha mantenido relaciones con estas compañías en distintos ámbitos. En el caso de Huawei, su actividad en España ha estado rodeada de polémica tras la adjudicación de contratos relacionados con sistemas sensibles.