El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha admitido ante la Audiencia Nacional que carece de facturas, certificados o cualquier otro documento que permita acreditar la procedencia de las más de 60 joyas descubiertas en una caja fuerte de su despacho el pasado 19 de mayo. El antiguo dirigente socialista sostiene que las piezas fueron un obsequio personal del fallecido rey de Arabia Saudí, Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, que recibió hace casi dos décadas y cuyo valor económico asegura desconocer.
La aparición de estos objetos ha abierto una nueva línea de investigación dentro del caso Plus Ultra, en el que se examinan las presuntas irregularidades relacionadas con el rescate de 53 millones de euros concedido a la aerolínea en 2021. Según la información publicada, el juez José Luis Calama sitúa al expresidente en el «vértice» de una supuesta estructura de influencias que habría intervenido en favor de la compañía.
La defensa de Zapatero ha intentado esclarecer el origen de las joyas mediante una comisión rogatoria dirigida a Arabia Saudí. Sin embargo, el magistrado ha rechazado esa diligencia, una decisión contra la que sus abogados han presentado un recurso de apelación. El instructor tampoco ha aceptado la petición de paralizar la nueva tasación de las piezas intervenidas.
En el escrito remitido al tribunal, el abogado del expresidente reconoce que su cliente «no conserva en su poder ningún elemento periférico del propio regalo». Tampoco dispone de un justificante de recepción, los estuches originales, certificados de autenticidad ni ningún documento relacionado con la entrega de las joyas.
El letrado considera que esta ausencia de documentación no debería resultar sorprendente, dado que habrían transcurrido 19 años desde que el entonces presidente del Gobierno recibió el supuesto obsequio. A su juicio, el tiempo transcurrido explica que no se conserven los elementos que habitualmente acompañan a este tipo de objetos.
El antiguo jefe del Ejecutivo ha explicado que aceptó las joyas por una cuestión de «deferencia» hacia el monarca saudí y que posteriormente las guardó junto a otras piezas familiares y regalos recibidos de amigos. Según su versión, permanecieron almacenadas sin que les diera utilidad alguna ni fuera consciente de su importancia económica.
No obstante, el hallazgo ha adquirido relevancia judicial porque, según la información conocida, la investigación incorpora posibles delitos de contrabando y fraude fiscal relacionados con las joyas. La determinación de su valor y procedencia constituye, por tanto, uno de los aspectos que el magistrado pretende esclarecer mediante una nueva valoración pericial.
El procedimiento se desarrolla en paralelo a las pesquisas sobre la concesión de ayudas públicas a Plus Ultra, compañía que recibió 53 millones de euros del Estado durante la etapa de Pedro Sánchez. Los investigadores tratan de determinar si existieron actuaciones irregulares para favorecer a la aerolínea y cuál habría sido, en su caso, la participación del expresidente socialista.
Por ahora, Zapatero mantiene que las joyas proceden de un regalo privado del antiguo rey saudí y su defensa continúa recurriendo las decisiones judiciales que considera perjudiciales para sus intereses. La ausencia de justificantes no demuestra por sí misma la comisión de un delito, aunque deja pendiente de corroboración documental la explicación ofrecida sobre el origen de las piezas.