«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
el sistema facilitaba la concesión de permisos de residencia

Se disparan las redes de empadronamientos falsos de inmigrantes en Almería ante la «regularización» masiva de ilegales de Sánchez

Policía Nacional. Europa Press.

La Policía Nacional ha desmantelado en las últimas semanas varias redes dedicadas a empadronar de forma fraudulenta a inmigrantes ilegales en Almería, en un contexto marcado por el plan del Gobierno de Pedro Sánchez para regularizar de manera masiva a más de medio millón de extranjeros en situación ilegal. Las investigaciones han revelado un sistema organizado que fabricaba contratos y autorizaciones ficticias para simular residencias inexistentes y facilitar así permisos de residencia.

El punto de partida se situó en la Oficina de Extranjería de la Subdelegación del Gobierno en Almería, donde la recepción de determinada documentación permitió detectar irregularidades graves. Entre los casos descubiertos figura el de inmigrantes empadronados en una vivienda utilizando la documentación de una persona fallecida. A partir de esas pesquisas, los agentes identificaron y detuvieron a los responsables por delitos de falsedad documental y favorecimiento de la inmigración ilegal.

En otras ocasiones fueron los propios propietarios quienes denunciaron la situación tras comprobar que figuraban extranjeros inscritos en sus domicilios sin autorización. Esa alerta permitió desarticular otra banda que exigía hasta 1.200 euros por gestionar altas fraudulentas en el padrón y utilizarlas después para obtener o renovar autorizaciones de residencia.

El método resultaba sencillo y repetitivo. Dos intermediarios captaban a ciudadanos extranjeros en situación ilegal y los ponían en contacto con un tercer implicado encargado de preparar la documentación. El cabecilla confeccionaba contratos de arrendamiento, autorizaciones y otros documentos a partir de plantillas idénticas en las que solo modificaba los datos personales. Además, asesoraba a los interesados y los acompañaba a dependencias municipales para completar los trámites administrativos, pese a que nunca residían en los inmuebles declarados.

La Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales asumió estas actuaciones en colaboración con otros grupos de la Policía Nacional. Una intervención del Grupo de Respuesta Nocturna de la Comisaría Provincial, creado en octubre, dio origen a la denominada operación Hurón, que permitió desarticular otra estructura similar.

El caso comenzó con la identificación de un hombre que circulaba por el centro de Almería con actitud sospechosa. En el vehículo portaba autorizaciones de empadronamiento vinculadas a un cortijo de la pedanía de Venta Gaspar, donde aparecían inscritas varias personas de origen extranjero. Los documentos presentaban claros indicios de manipulación, por lo que los agentes los intervinieron y trasladaron la investigación al grupo especializado.

Las diligencias confirmaron que uno de los copropietarios del inmueble había falsificado las autorizaciones a partir de originales e imitado la firma del resto de titulares sin su consentimiento. Con esa documentación logró empadronar a tres inmigrantes ilegales a cambio de importantes sumas de dinero. Los certificados se presentaron primero ante la Oficina de Recursos Demográficos del Ayuntamiento de Almería, lo que permitió un alta indebida en el padrón con plena validez jurídica, y posteriormente ante la Oficina de Extranjería para solicitar la regularización. Dos de los extranjeros fueron detenidos por utilizar los documentos falsos y días después cayó el principal responsable de la trama.

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