El dirigente de Podemos y exdiputado en la Asamblea de Madrid Serigne Mbaye vuelve al foco político tras su implicación en los altercados registrados en Villaverde, un episodio que se suma a un historial marcado por enfrentamientos con la Policía Nacional.
Más allá de lo ocurrido esta semana, la trayectoria del actual secretario de Antirracismo de Podemos refleja una relación recurrente de tensión con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tanto en el plano judicial como en el político y mediático.
Denuncias recientes y causas judiciales
El episodio más cercano antes de los disturbios actuales se produjo en enero, cuando agentes de la Policía denunciaron a Mbaye por negarse a identificarse y faltar al respeto durante una intervención en la que buscaban a varios sospechosos por el robo de teléfonos móviles.
A ello se suma un procedimiento judicial en 2024, cuando fue denunciado por el sindicato policial CEP tras llamar «asesinos» a los agentes en el contexto de una actuación en Lavapiés. Aquellas declaraciones derivaron en su imputación por un presunto delito de injurias.
El posicionamiento de Mbaye frente a la Policía no es puntual. Desde su irrupción en la política institucional en 2021, cuando obtuvo acta como diputado en la Asamblea de Madrid, ha mantenido un discurso constante de denuncia contra la actuación policial.
Durante aquella campaña electoral, acusó a los agentes de «racismo» y de ejercer una supuesta persecución en determinados barrios. En entrevistas en medios como El País, llegó a afirmar que «Madrid es muy racista» y denunció controles policiales que, a su juicio, se dirigían de forma sistemática contra ciertos colectivos.
De mantero a dirigente político
El perfil de Mbaye está ligado a su etapa previa como portavoz del Sindicato de Manteros de España, organización vinculada a la venta ambulante ilegal de productos falsificados.
Ese pasado ha marcado también su discurso político, centrado en la crítica a las intervenciones policiales contra este tipo de actividades en la vía pública.
Su figura se ha consolidado dentro de Podemos como referente en materia de inmigración y antirracismo, aunque su trayectoria ha estado acompañada de episodios polémicos y choques reiterados con los agentes.
El caso vuelve a situar sobre la mesa el papel de dirigentes políticos que han construido parte de su discurso en la confrontación directa con las Fuerzas de Seguridad, en un contexto de creciente tensión en determinados barrios de Madrid.