
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha propuesto eliminar el nombre de Hernán Cortés de uno de los lugares históricos más emblemáticos vinculados a la conquista de México. La dirigente izquierdista quiere que el denominado Paso de Cortés, situado entre los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, pase a llamarse «Paso de los Pueblos Indígenas».
Sheinbaum realizó el planteamiento este domingo durante el inicio de la Jornada Nacional de Reforestación 2026, celebrada en San Nicolás de los Ranchos, Puebla, coincidiendo con el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
La propia Presidencia mexicana recoge las palabras de la mandataria: propuso dejar de utilizar la denominación histórica porque, según argumentó, los pueblos indígenas transitaban por aquel territorio mucho antes de la llegada de los españoles. «Llamemos a este paso el Paso de los Pueblos Indígenas», insistió Sheinbaum durante el acto. Por el momento se trata de una propuesta de la presidenta mexicana, no de un cambio oficial ya consumado.
El Paso de Cortés debe su nombre al conquistador extremeño porque la tradición histórica vincula aquel corredor natural entre los dos grandes volcanes mexicanos con el avance de Hernán Cortés y sus hombres hacia Tenochtitlan en 1519.
Sheinbaum recordó durante su intervención que Cortés atravesó la zona después de los acontecimientos de Cholula y antes de continuar hacia la capital mexica. Más de cinco siglos después, su Gobierno pretende sustituir esa referencia por otra destinada a homenajear exclusivamente a las comunidades indígenas anteriores a la conquista.
La iniciativa se integra así en una política memorial que durante los últimos años ha buscado reinterpretar distintos episodios y símbolos de la historia compartida entre España y México desde una perspectiva centrada en la resistencia indígena frente a los conquistadores españoles.
La ofensiva contra la toponimia relacionada con la presencia española no comenzó con su llegada a la Presidencia. Cuando gobernaba Ciudad de México, Sheinbaum promovió en 2021 que la histórica avenida Puente de Alvarado —denominada así en referencia al conquistador Pedro de Alvarado— fuera rebautizada como Calzada México-Tenochtitlan.
También respaldó la sustitución de la denominación «Noche Triste» por «Noche Victoriosa» para recordar la retirada de las tropas de Cortés de Tenochtitlan en 1520 desde la perspectiva de la victoria indígena.
El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador recorrió un camino similar. En 2023, el entonces mandatario pidió abandonar la denominación popular «Mar de Cortés» y utilizar «Golfo de California» para las aguas situadas entre la península de Baja California y el territorio continental mexicano.
La iniciativa anunciada este domingo representa, por tanto, un nuevo paso en una política de revisión histórica que Morena viene impulsando desde hace años.