La presidente izquierdista de México, Claudia Sheinbaum, ha salido este viernes en defensa del exdictador de Cuba Raúl Castro y del expresidente de Bolivia Evo Morales, poniendo en tela de juicio los procesos judiciales en su contra y recordando los «históricos» antecedentes de injerencia de Estados Unidos.
«¿Qué sentido tiene que acusen a una persona de lo que ocurrió hace 30 años?», se ha preguntado en alusión a los cargos presentados esta semana por la Fiscalía de Estados Unidos contra Raúl Castro por el derribo de dos aviones de un grupo opositor en 1996, matando a cuatro personas.
«Ha habido históricamente una visión injerencista de Estados Unidos», ha apuntado Sheinbaum, señalando que Washington siempre ha utilizado la excusa del narcotráfico para llevar a cabo operaciones en la región, tal y como han reconocido algunos de sus funcionarios, como es el caso del exembajador en México John Gavin.
Sheimbaum ha reiterado que en lo que a ellos respecta, desde México están dispuestos a colaborar con Estados Unidos, pero sin poner en riesgo su soberanía. «No queremos pelear con ellos y hasta ahora en muchas áreas han sido respetuosos», ha destacado, remarcando que esa «otra intención» de Washington es «histórica».
En relación al expresidente de Bolivia, Sheinbaum ha recordado que ya le acusaban de narcotráfico cuando se presentó a las elecciones «por ser un dirigente indígena de una zona de producción de hoja de coca, no de cocaína», ha matizado este viernes, durante su habitual rueda de prensa matutina.