«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
CIAF quiere conocer si el operador detectó anomalías

Solicitan datos a Ouigo para ampliar la investigación del accidente ferroviario de Adamuz y completar el análisis del estado de las vías antes del siniestro

Los últimos restos del Alvia accidentado en Adamuz. Europa Press

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) continúa recabando información para esclarecer las causas del accidente ferroviario registrado en Adamuz (Córdoba), en el que fallecieron 46 personas. El organismo mantiene abiertas varias líneas de análisis con el objetivo de determinar no solo el origen inmediato del siniestro, sino también los factores estructurales y operativos que pudieron influir en su desarrollo.

Según explicó su presidente, Iñaki Barrón, la investigación no se limitará a identificar una única causa directa. En este contexto, la CIAF está examinando de forma detallada los datos disponibles sobre el estado de la infraestructura ferroviaria en las semanas previas al accidente, incluyendo información técnica aportada por distintos actores del sistema.

Bajo esta premisa, el organismo ha solicitado datos a Ouigo, uno de los operadores de alta velocidad que prestan servicio en el corredor Madrid-Andalucía, pese a que no estuvo implicado directamente en el descarrilamiento. Según publica El Español, la petición de información se enmarca en un procedimiento considerado «lógico» y «normal», dado el papel de la compañía como uno de los tres operadores que utilizan habitualmente esa infraestructura.

La documentación requerida tiene como finalidad conocer si el operador detectó incidencias o anomalías en la vía con anterioridad al accidente, así como disponer de registros adicionales sobre el comportamiento de la línea en fechas previas. La CIAF pretende reunir el mayor volumen posible de datos comparables para reforzar sus conclusiones técnicas.

En este sentido, se recuerda que Ouigo interrumpió sus operaciones en la línea Madrid-Andalucía entre los días 9 y 22 de enero, una semana antes del siniestro. La compañía alegó entonces “motivos operativos internos”, una explicación que ha mantenido desde ese momento, pese a las especulaciones surgidas entre usuarios en redes sociales tras afectar la cancelación a unos 15.000 viajeros.

Desde el inicio de la investigación, Ouigo, al igual que Iryo y Renfe, ha manifestado su disposición a colaborar con la CIAF y ha facilitado la información que el organismo le ha ido requiriendo en el marco de sus competencias.

En cuanto a las hipótesis técnicas, la primera línea de investigación apuntó a una posible fractura del carril, producida con anterioridad al paso del tren siniestrado. Posteriormente, el presidente de la CIAF señaló que el foco se situaba en un posible problema en la soldadura del carril, considerada en estos momentos la causa principal del accidente.

A raíz de ello, el organismo ha ampliado su análisis a otros incidentes recientes. En concreto, estudia la rotura detectada el pasado 25 de enero en el tramo Alcover-L’Espluga de Francolí, en la línea Madrid-Barcelona, que obligó a Adif a realizar un embridamiento del raíl y a limitar la velocidad de circulación.

Se están comparando ambos casos para determinar si existen similitudes técnicas o si se trata de episodios aislados. El objetivo final es evaluar el estado de las soldaduras y carriles para prevenir futuras roturas y, en su caso, emitir recomendaciones que refuercen la seguridad ferroviaria.

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