Este jueves, 25 de septiembre, se cumplen 10 años desde la aprobación de la Agenda 2030, la agenda globalista que arruina a Europa. Es un plan compartido por populares y socialistas. De Pedro Sánchez a Alberto Núñez Feijoo, pasando por Mariano Rajoy, Juanma Moreno Bonilla o Isabel Díaz Ayuso, todos los dirigentes del bipartidismo en España (y Europa) han mostrado su respaldo a esta agenda. «Seguimos. Sesión sobre desarrollo sostenible, clima y energía. España está comprometida con la Agenda 2030 y el Acuerdo de París G20», señaló Mariano Rajoy en julio de 2017.
«Impulsaremos el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y las prioridades de la Agenda 2030 en nuestra política de cooperación». Este fue el punto 341 del programa del Partido Popular de cara a las elecciones generales del 23 de julio de 2023. Esta agenda globalista persigue con eufemismos la liquidación de la soberanía de las naciones y el ataque a la familia, a la vida y las raíces de Occidente. En este sentido, impone el «fanatismo climático», la ideología de género y alienta las avalanchas migratorias con el perjuicio inexorable a la prosperidad de las familias.
Lo ratificó el exministro popular José Manuel García-Margallo, que se refirió al plan como «el evangelio«. «Estaremos de acuerdo esas fuerzas centrales (PP y PSOE) en que España no puede ser el único país que niegue la Agenda 2030», agregó.
En España, sólo VOX rechaza la Agenda 2030. «Se cumplen 10 años desde que Mariano Rajoy y el Gobierno del Partido Popular firmaron en nombre de España la Agenda 2030. Desde que el bipartidismo decidió que el campo español y nuestra soberanía dejaban de importar», ha manifestado el portavoz nacional de VOX, José Antonio Fúster.
«El PP está de cumpleaños. Hace diez años firmaron la adhesión de España a la Agenda 2030. Hace diez años decidieron arruinar a los españoles», ha señalado la formación liderada por Santiago Abascal, que insiste en que esta agenda es un «plan de despidos masivo, inexorable y silencioso para el campo, la pesca, la industria y el transporte». Y zanja: «Es una amenaza al modo de vivir de millones de españoles».