Sudáfrica ha celebrado oficialmente haber superado a España como primer exportador mundial de cítricos por volumen, apenas unos meses después de que el acuerdo comercial preferencial con la Unión Europea culminara en la eliminación de barreras para la entrada de esta fruta en el mercado comunitario, según informa El Debate.
El ministro sudafricano de Agricultura, John Steenhuisen, presumió del logro y felicitó a agricultores, trabajadores y empresas del sector tras alcanzar los 2,9 millones de toneladas exportadas en 2025. Lo hizo poco después de cumplirse diez años del inicio del Acuerdo de Asociación Económica entre la UE y la Comunidad de Desarrollo de África Austral, que desde 2015 ha reducido progresivamente las barreras comerciales hasta llegar a la cuota cero en octubre de 2025.
«Superar a un gigante exportador de cítricos como España, aunque sea por un pequeño margen, no es tarea fácil», afirmó Steenhuisen, que presentó el avance sudafricano como un éxito nacional. Sin embargo, su discurso choca frontalmente con la situación del campo español, cada vez más asfixiado por la entrada de productos procedentes de terceros países con costes laborales, exigencias sanitarias y cargas regulatorias muy inferiores a las que soportan los agricultores europeos.
El caso de los cítricos refleja una dinámica que se repite en otros sectores agrarios: Bruselas impone al productor europeo una normativa cada vez más dura mientras abre el mercado a competidores exteriores que no juegan con las mismas reglas. En este escenario, Sudáfrica ha aprovechado las ventajas del acuerdo con la UE para ganar cuota en Europa, mientras España pierde terreno en uno de sus cultivos emblemáticos.
Los datos muestran la magnitud del cambio. Desde octubre de 2016, las importaciones españolas de mandarinas procedentes de Sudáfrica han aumentado un 303%. En el conjunto de los cítricos, el retroceso también es evidente: España contaba en 2015 con 298.724 hectáreas y en 2024, último dato disponible, había bajado hasta 288.841, es decir, 9.883 hectáreas menos.
El Gobierno sudafricano sostiene que su país y España cumplen funciones complementarias: España abastecería la temporada del hemisferio norte y Sudáfrica garantizaría la continuidad durante los meses de verano. Pero los productores españoles rechazan ese relato. El recorte arancelario se ha aplicado cada año entre el 16 de octubre y el 30 de noviembre, justo en coincidencia con el inicio de la campaña española de recolección de cítricos.
La organización agraria La Unió Llauradora ha advertido además de que el 66% de las importaciones comunitarias procedentes de Sudáfrica se concentran precisamente en esa ventana temporal habilitada por la UE. Es decir, la fruta sudafricana no llega sólo para cubrir huecos de calendario, sino que entra en plena campaña española, presionando precios y reduciendo la rentabilidad de los productores nacionales.
A la presión económica se suma la preocupación fitosanitaria. Desde la entrada en vigor del acuerdo UE-Sudáfrica en 2016, se han producido casi 300 interceptaciones de plagas o enfermedades en cítricos sudafricanos, en su mayoría vinculadas a Thaumatotibia leucotreta y Phyllosticta citricarpa, dos de las plagas más peligrosas para la citricultura mundial y que todavía no han entrado en territorio comunitario.
Aunque Sudáfrica lidera ya el volumen de exportación, países como China, Brasil y España siguen dominando en términos de producción total. Sin embargo, el problema para los citricultores españoles no es sólo el volumen, sino el hundimiento de precios provocado por producciones que llegan al mercado europeo con condiciones más ventajosas y exigencias mucho menores.
España prevé una producción de unos 5,6 millones de toneladas para la campaña 2025/2026, 1,6 millones por debajo de la media, después de haber alcanzado en años anteriores picos superiores a los siete millones de toneladas. El retroceso se produce mientras el campo español denuncia una combinación letal: costes disparados, burocracia verde, competencia exterior y acuerdos comerciales que benefician a terceros países.