Torre Pacheco (Murcia) se ha enfrentado a la cuarta noche de disturbios y violencia tras la brutal paliza a un hombre de 68 años del municipio causada por inmigrantes magrebíes. La agresión, que ha provocado una ola de indignación entre los vecinos, se produjo la pasada semana a primera hora de la mañana, cuando la víctima, Domingo, caminaba cerca del cementerio. Sin previo aviso, fue atacado por un joven marroquí mientras otros dos individuos lo animaban desde la distancia.
Desde entonces, la localidad se ha convertido en un escenario de tensión permanente. El clima de inseguridad que se arrastra desde hace meses ha estallado en protestas vecinales que han coincidido con la irrupción en las calles de grupos de jóvenes magrebíes, muchos de ellos armados con palos, muletas, cadenas e incluso bates. El caos se ha visto agravado por el uso de artefactos pirotécnicos como bengalas y petardos, además del lanzamiento de botellas de cristal.
Las fuerzas antidisturbios de la Policía Nacional han tenido que intervenir en repetidas ocasiones para tratar de frenar los altercados, aunque los enfrentamientos se han prolongado hasta altas horas de la madrugada. En algunos momentos, la tensión ha llegado a tal punto que una vecina, desesperada, salió de su casa para suplicar a los alborotadores que se retiraran, sin lograr que cesaran sus acciones.
Según ha informado la Guardia Civil, ya se ha procedido a la detención de tres jóvenes marroquíes de 19, 21 y 22 años implicados en la agresión al anciano. Mientras tanto, las calles de Torre Pacheco siguen registrando episodios de violencia pese a que los españoles han dejado de movilizarse y son sólo grupos de inmigrantes los que siembran terror en las calles.
El alcalde del municipio, Pedro Ángel Roca, llevaba semanas alertando de que la situación era insostenible y que era necesario un refuerzo inmediato de la presencia policial para evitar una escalada como la que ahora vive la localidad. Sin embargo, sus advertencias no fueron atendidas por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, que no actuó hasta que la situación se volvió crítica. Sólo tras varios días de enfrentamientos el Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska, decidió enviar refuerzos para contener la violencia.
Vecinos y comerciantes, cada vez más preocupados, denuncian que llevan tiempo viviendo con miedo y reclaman una respuesta contundente ante lo que consideran una dejación de funciones por parte de las autoridades nacionales.