Un avión militar de la Fuerza Aérea de Mauritania aterrizó el pasado 7 de agosto en el aeródromo de Garray, en la provincia de Soria, pese a tratarse de una instalación sin torre de control, sin servicios de emergencia ni presencia de Guardia Civil o Policía Nacional que pudieran garantizar controles fronterizos. Tampoco dispone de personal para reparar aeronaves, lo que ha despertado recelos en las Fuerzas Armadas españolas, que consideran que la operación se realizó al margen de la normativa, según avanza el diario Abc.
Según la legislación vigente, no se permite a aviones militares extranjeros tomar tierra en España en aeródromos no controlados y sin escolta, salvo en caso de urgencia. Sin embargo, este aparato, un CASA/IPTN CN-235 turbohélice, fue autorizado a entrar en el país tras una nota verbal remitida por la embajada mauritana al Ministerio de Asuntos Exteriores. En dicho documento, de 12 páginas, se solicitaba permiso para sobrevolar territorio español y aterrizar en Sevilla con la justificación de someter la aeronave a operaciones de mantenimiento.
Lo sorprendente es que en el plan de vuelo ya figuraba como destino el aeródromo soriano, identificado con el código LEGY, mientras que Sevilla (LEZL) aparecía únicamente como aeropuerto alternativo. El punto de partida fue el aeropuerto internacional de Nuakchot-Oumtounsy, con código ICAO GQNO.
En la comunicación oficial, las autoridades de Mauritania aseguraban que el avión no transportaba ni material ni carga militar y que se trataba de un simple «vuelo en ferry». También indicaban que evitarían el sobrevuelo de zonas pobladas. La nota concluía con la fórmula diplomática habitual, reiterando el respeto hacia el Ministerio de Exteriores español.
La documentación señalaba que a bordo iban tres tripulantes, aunque únicamente se facilitó la identidad de dos de ellos. Curiosamente, ambos eran españoles: M.P., excomandante de Salvamento Marítimo en Canarias hasta marzo de este año, y J.H., antiguo militar vinculado a la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR). Los dos cuentan con larga experiencia en este tipo de aviones.
La presencia de la aeronave en Garray salió a la luz días después, cuando el digital Soria Noticias publicó imágenes captadas el 7 de agosto bajo el título «Sorprendente aterrizaje de emergencia de un avión del ejército de Mauritania en Garray». En aquella información se atribuía la llegada a un supuesto fallo técnico, aunque ni la Guardia Civil, ni la Delegación del Gobierno, ni los gestores del tráfico aéreo habían confirmado tener constancia oficial del aterrizaje.
El episodio ha generado malestar en el estamento militar, que ve con inquietud la ausencia de controles y la falta de supervisión estatal. El CN-235 es un modelo fabricado en España y empleado para transporte táctico de corto y medio alcance, capaz de trasladar tanto pasajeros como carga.
El aeródromo de Garray, inaugurado en 2004 y dedicado principalmente a vuelos deportivos, turísticos y actividades de protección civil, atraviesa en estos momentos un proceso de cambio de gestión. Hasta hace poco estaba en manos de Airpull, pero la concesión ha pasado a la empresa Soria Flight Solutions. Durante esta transición, la titularidad y la responsabilidad última del recinto siguen recayendo en la Diputación Provincial.