
A pesar de que es una tradición centenaria en España, o precisamente por ello, algunos colectivos quieren terminar con la costumbre de maquillar de negro a los pajes de la comitiva de Baltasar en las Cabalgatas de la víspera de la festividad de los Reyes Magos. En algunas localidades como Alcoy (Alicante), esta costumbre incluso ha logrado el reconocimiento de Patrimonio Cultural Inmaterial.
Sin embargo, algunos colectivos izquierdistas como «Cacau i Negritud» de Gerona, ha exigido al Ayuntamiento de la localidad que en la cabalgata de este año no haya participantes pintados de negro. La entidad defiende que la raza negra no puede tratarse como un disfraz y que, en caso de no encontrarse suficientes personas negras para acompañar al rey Baltasar, la comitiva podría estar formada por personas blancas sin necesidad de recurrir al maquillaje, una reivindicación que ya expusieron públicamente en un artículo publicado el pasado 5 de enero.
Esta semana, el colectivo ha presentado una denuncia en la Casa de la No Discriminación del Ayuntamiento de Gerona, respaldada por menos de 100 personas y una quincena de entidades. En el escrito, Cacau i Negritud califica esta práctica de “racismo, burla y discriminación” hacia las personas negras y solicita que se ponga fin a esta tradición. Además, el colectivo también hará llegar la denuncia a la Generalidad, reclamando amparo por considerar que se han vulnerado derechos fundamentales como la igualdad, la no discriminación racial y la dignidad de las personas.
Según Diallo, miembro del colectivo, la presencia de personas pintadas de negro en el séquito de Baltasar provoca que muchas familias afrodescendientes se sientan “violentadas y ridiculizadas”. Asegura que existe un malestar creciente dentro de la comunidad negra por una festividad que, a su juicio, perpetúa estereotipos racistas al representar a personas negras a través del maquillaje de personas blancas, una práctica que consideran inaceptable en la actualidad.
Diallo, docente e investigador sobre racismo institucional en la Universidad de Gerona, sostiene que al Ayuntamiento le ha faltado una voluntad política más firme para resolver la cuestión. El disparate no queda ahí: recuerda que en 2024 se consensuó con el consistorio la publicación de un comunicado comprometiéndose a no pintar a nadie y a facilitar la participación de personas negras en la cabalgata. Sin embargo, afirma que en las condiciones actuales resulta inviable que personas negras se acerquen a formar parte del séquito, y critica que el convenio con los Manaies, que reciben 60.000 euros anuales, no incluya cláusulas claras de respeto a los derechos humanos.
Esta semana se celebró una reunión en la Casa de la No Discriminación del Ayuntamiento para abordar esta problemática absurda y artificial y buscar soluciones de cara a futuras cabalgatas. Por su parte, la concejala de Participación y Atención a la Ciudadanía, Queralt Vila, ha asegurado que el Ayuntamiento y los Manaies trabajan conjuntamente para que la comitiva del rey Baltasar esté formada mayoritariamente por personas negras.