
El diputado en el Congreso por Ceuta Javier Celaya Brey rechazó una iniciativa de VOX que reclamaba la supresión del Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM), impartido en centros educativos españoles y financiado por Marruecos. La formación defendía acabar con este programa al considerar que puede convertirse en una vía para trasladar a los alumnos la visión oficial marroquí, incluida su reivindicación territorial sobre Ceuta y Melilla.
La posición del parlamentario del Partido Popular quedó recogida en el Diario de Sesiones del Congreso del 17 de junio de 2025, durante el debate celebrado en la Comisión de Educación, Formación Profesional y Deportes. Celaya tomó la palabra en nombre del Grupo Popular para anunciar que su formación no respaldaría la proposición planteada por VOX.
Durante su intervención, el diputado defendió la continuidad del programa recordando que tiene su origen en un convenio de cooperación cultural de 1980 y que sus gastos corren a cargo de la Fundación Hassan II, sin coste para las administraciones educativas españolas. También sostuvo que su participación es voluntaria, se desarrolla mayoritariamente como actividad extraescolar y está abierta a cualquier estudiante que quiera aprender árabe.
Celaya comparó además este modelo con la presencia en España de instituciones educativas extranjeras. Citó expresamente los más de 80 centros autorizados por el British Council, los liceos franceses y distintos colegios alemanes, estadounidenses y japoneses, además de los institutos Confucio chinos, centros rusos Pushkin y otros establecimientos educativos internacionales.
El diputado ceutí también puso como ejemplo la red educativa que España mantiene en Marruecos a través de la Consejería de Educación de la Embajada en Rabat. «¿Qué pensarían ustedes si Marruecos, de forma unilateral, exigiese clausurar todos los centros españoles en su territorio para preservar su identidad cultural?», planteó Celaya durante el debate.
Uno de los puntos cuestionados en torno al programa es que la selección del profesorado se realiza en Marruecos. Celaya respondió preguntando si España aceptaría que las autoridades marroquíes eligieran a los docentes españoles destinados en los centros educativos que nuestro país mantiene allí. El parlamentario añadió que ante eventuales problemas existen mecanismos de control de los servicios de inteligencia españoles.
La controversia adquiere especial relevancia en Ceuta, ciudad cuya soberanía española es cuestionada oficialmente por Marruecos. VOX sostiene que el programa no constituye únicamente una herramienta para enseñar lengua y cultura, sino que puede servir para difundir entre los escolares postulados vinculados a la visión política e identitaria promovida por Rabat. El PP, por el contrario, rechazó ese planteamiento y consideró que la propuesta de supresión estaba basada más en «prejuicios» que en razones suficientes para eliminar el programa.
Celaya cerró su intervención dejando clara la posición de su grupo: «Su proposición no tiene mucha lógica y parece más impulsada por prejuicios que por otros motivos, por lo que no contarán con el apoyo del Grupo Parlamentario Popular». De esta forma, el representante del PP por Ceuta se posicionó contra la iniciativa de VOX para acabar con el Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí.