
El agencia de noticias catarí Al Jazeera Journalism Review ha publicado un informe en el que analiza la creciente práctica en los medios españoles de no mencionar la nacionalidad de los sospechosos en noticias de sucesos. Según sus conclusiones, lejos de proteger a las minorías, esta omisión fomenta rumores, bulos y desconfianza ciudadana hacia la prensa.
El documento, fechado el 10 de septiembre, subraya que cuando se evita dar datos básicos en un crimen —como la nacionalidad de los responsables—, se genera un vacío que rápidamente es cubierto en redes sociales con vídeos manipulados. Ese efecto, advierte, termina siendo mucho más dañino que la información clara y transparente.
El autor del informe reconocen la intención inicial de esta práctica: evitar reforzar estereotipos contra inmigrantes. Sin embargo, concluyen que la falta de transparencia acaba alimentando sospechas sobre una supuesta censura informativa, lo que deteriora la credibilidad de los medios y la confianza del público.
El análisis advierte de una paradoja: lo que se presenta como «corrección política» no sólo no protege, sino que agrava los prejuicios y genera más desinformación. En este sentido, la recomendación es clara: informar de manera completa y objetiva, mencionando todos los datos relevantes —incluida la nacionalidad—, es más eficaz que ocultarlos.
La lección del estudio es directa: cuando se manipula u omite información, la verdad acaba encontrando otras vías para salir a la luz, y la prensa pierde legitimidad.