El «Informe de Llegadas a las Islas por Vía Marítima Irregular de 2025«, elaborado por el Observatori de Migracions a la Mediterrània (OMIMED), constata una distribución estacional de las llegadas de embarcaciones ilegales a Baleares, con una concentración significativa en los meses de verano y una prolongación de la actividad en los periodos adyacentes. Según el documento, del que se ha hecho eco el diario Última Hora, el 19,45 % de las llegadas se produjo en agosto, seguido de junio (14,65 %) y septiembre (12,01 %), mientras que mayo y diciembre registraron un 9 % y un 8,6 %, respectivamente.
El análisis descarta la existencia de una estacionalidad estricta limitada al periodo estival y subraya una «actividad sostenida» vinculada al estado del mar durante una temporada amplia. Esta tendencia apunta a una continuidad operativa de las rutas de la inmigración en función de condiciones meteorológicas favorables más que de un patrón temporal rígido.
El total de inmigrantes registrados en la base de datos del OMIMED asciende a 7.146, cifra que presenta una ligera diferencia respecto a los datos oficiales de otras instituciones. De este total, un 61 % fue interceptado o rescatado en aguas próximas a la costa, mientras que el 39 % restante fue interceptado en tierra, principalmente en calas, playas y zonas rocosas. Las áreas con mayor incidencia de llegadas terrestres se localizan al sur de Formentera e Ibiza, en el entorno de Cabrera y, en menor medida, en el sur de Mallorca.
El estudio distingue entre número de embarcaciones y número de inmigrantes ilegales para analizar los patrones de llegada. Así, Formentera concentró el mayor número de pateras, con 161 embarcaciones, mientras que Cabrera registró el mayor número de ilegales, con 3.027 inmigrantes. Esta diferencia refleja una mayor ocupación media en las embarcaciones que arribaron a Cabrera, con aproximadamente 21 inmigrantes por embarcación, frente a las 16-17 de Formentera.
El informe vincula estas diferencias a patrones diversos de composición y capacidad de ocupación asociados a las nacionalidades y dinámicas de salida. En términos de embarcaciones, el 57,7 % fueron clasificadas como de origen magrebí, mientras que, en número de inmigrantes, predomina el perfil subsahariano, que representa el 49,3 % del total.
Por islas, Cabrera concentró una mayor proporción de origen subsahariano, mientras que Formentera registró un predominio de perfiles magrebíes, situándose Mallorca e Ibiza en posiciones intermedias. La media general de ocupación se sitúa en 18,3 personas por embarcación, considerándose “barca llena” aquella que supera las 20.