
Un inmigrante ilegal de origen marroquí ha atacado a un anciano de 80 años en el Mercado Central de Ceuta mediante la técnica del mataleón, después de que la víctima hubiera entregado una barra de pan a otro hombre que le había pedido comida. El episodio se produjo el pasado 11 de agosto y terminó con la detención del presunto agresor, según el relato ofrecido por el hijo de la víctima.
El hombre acababa de salir de un supermercado cuando una persona le solicitó algo para comer. El octogenario respondió entregándole una barra de pan, pero poco después apareció un segundo individuo que, según esta versión, arrebató el alimento al primero y abordó al anciano por la espalda. El atacante habría empleado una llave de estrangulamiento conocida como mataleón con la intención de robarle.
Carlos, hijo de la víctima y abogado, ha explicado en Espejo Público que su padre consiguió liberarse gracias también a la intervención de otras personas. Aunque pudo continuar su camino, sostiene que las consecuencias psicológicas han sido importantes. La familia ha decidido trasladar temporalmente a sus padres a Málaga y afirma haberle recomendado recibir atención especializada por el impacto emocional sufrido.
El hijo asegura además que lo sucedido no constituye, a su juicio, un episodio aislado. Durante la entrevista relató otros supuestos robos sufridos por personas de su entorno en Ceuta y denunció un deterioro de la seguridad en determinadas zonas de la ciudad desde la invasión migratoria iniciada a finales de julio. Se trata, en estos casos adicionales, de testimonios aportados por Carlos y no de hechos acreditados en la información facilitada.
La familia pretende ejercer acciones penales contra el detenido y solicitar la condena más elevada que corresponda legalmente. Carlos ha manifestado que prefiere reclamar una pena de prisión antes que una expulsión inmediata y que, posteriormente, se ejecute su salida de España si así procede conforme a la legislación.
El abogado también respondió a las declaraciones de la activista Hanan Alcalde, quien había rechazado vincular automáticamente la inmigración con las agresiones y había denunciado actitudes islamófobas. Carlos negó que el conflicto pueda plantearse en términos religiosos y resumió su posición asegurando que se trata de «gente de bien contra delincuentes».
Finalmente, el hijo del octogenario describió una situación especialmente complicada en algunas barriadas de Ceuta, donde asegura haber recibido testimonios sobre robos y entradas en propiedades. Carlos llegó a calificar la situación de «ciudad sin ley» y reclamó una respuesta contundente frente a los delitos registrados durante las últimas semanas.