Un inmigrante ilegal de nacionalidad marroquí y 42 años de edad desató este martes una peligrosa persecución policial tras robar un vehículo en la capital murciana. Fuentes de la Guardia Civil consultadas directamente por LA GACETA han confirmado los detalles del incidente, que pone una vez más sobre la mesa los riesgos que conlleva la inmigración ilegal y descontrolada. El detenido reside en España ilegalmente y acumula más de una veintena de antecedentes penales, lo que agrava aún más los hechos cometidos.
Todo comenzó en las calles de Murcia, donde el individuo sustrajo un Seat Ibiza, un modelo que lamentablemente se ha convertido en habitual objetivo de los delincuentes en la región. Una patrulla de la Policía Local lo detectó en el barrio de Espinardo y trató de darle el alto, pero el conductor reaccionó acelerando de forma brusca y emprendiendo una huida temeraria a gran velocidad. Durante varios kilómetros, ignoró todas las señales de los agentes y puso en serio peligro la vida de conductores y peatones que circulaban por la zona.
La persecución terminó de forma abrupta en Cobatillas, cuando el fugitivo se metió en una calle sin salida y perdió el control del vehículo. El coche acabó estrellándose contra la valla de un huerto, causando daños materiales en la propiedad agrícola, aunque afortunadamente no hubo que lamentar heridos. Los agentes lo detuvieron en el acto y, al registrar el vehículo, encontraron herramientas que apuntan a que el robo podría formar parte de un plan para cometer un delito mayor. Además, el Seat Ibiza llevaba instalado un dispositivo de bypass que permitía arrancarlo sin llave; el propietario lo había denunciado como sustraído apenas un día antes.
Una vez arrestado, el hombre fue trasladado a las dependencias de la Guardia Civil en Santomera para continuar con las diligencias. Las fuentes consultadas por este medio revelan que el detenido cuenta con más de veinte antecedentes policiales, principalmente por robos y delitos contra la propiedad.
Esto no es un episodio aislado en la Región de Murcia, los propios agentes de la Guardia Civil expresan su preocupación por la repetición de estos incidentes y reclaman un mayor refuerzo en las fronteras y en los mecanismos de expulsión. El detenido se enfrenta ahora a cargos por robo de vehículo, a los que previsiblemente se sumarán otros por resistencia a la autoridad y daños. La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para determinar si está relacionado con otros robos recientes en la zona.