Un individuo de origen marroquí con antecedentes policiales amenazó el pasado 18 de abril con incendiar la discoteca Puerta Momart, en Cádiz, tras serle denegada la entrada. Los hechos se produjeron en torno a las 6:00 de la mañana en este local situado en el Paseo Almirante Pascual Pery, en plena capital gaditana.
Según la denuncia, el hombre comenzó a increpar a los porteros después de que se le impidiera el acceso, llegando a proferir amenazas de muerte como «hijos de puta, os voy a matar». Minutos después abandonó el lugar, pero regresó acompañado por «tres o cuatro marroquíes más», con los que lanzó botellas contra el personal de seguridad.
La situación se agravó cuando el mismo individuo volvió de nuevo, esta vez solo, portando al menos un arma blanca y un cóctel molotov. Según el relato de los hechos, amenazó con incendiar el establecimiento, lo que generó una situación de máxima tensión a las puertas del local.
La rápida intervención de los porteros evitó que el ataque se consumara. Lograron reducir e inmovilizar al agresor, que opuso una fuerte resistencia, hasta la llegada de los agentes de Policía, que procedieron a su detención.
Pese a la gravedad de los hechos, que podrían encuadrarse en un delito de incendio en grado de tentativa castigado con penas superiores a seis años de prisión, las fuentes consultadas apuntan a que el caso se resolverá mediante un juicio rápido y una multa.
El episodio reabre el debate sobre la respuesta penal ante hechos de extrema gravedad en espacios públicos y la reiteración de incidentes violentos protagonizados por individuos con antecedentes, en este caso a las puertas de un local de ocio en una capital andaluza.