Un municipio de Granada llamado Loja se ha rebelado ante el incremento de la inseguridad y el deterioro de la convivencia en los últimos meses, en un contexto en el que, paradójicamente, el conjunto de la provincia registra una evolución favorable de la criminalidad. Mientras Granada ha reducido las infracciones penales un 1,7% en 2025 respecto al año anterior, esta localidad de algo más de 21.000 habitantes ha experimentado un repunte muy acusado.
Según el Balance de Criminalidad difundido por el Ministerio del Interior, en Loja se contabilizaron 590 delitos, lo que supone un incremento del 23,4%. El alza se explica, en gran medida, por la fuerte subida de los homicidios y asesinatos en grado de tentativa, que se dispararon un 350%. También crecieron los delitos contra la libertad sexual —incluidas agresiones sexuales—, los robos con fuerza en viviendas y comercios, las sustracciones de vehículos, los delitos relacionados con el tráfico de drogas y otras formas de criminalidad convencional.
Este aumento de las cifras ha coincidido con la aparición de pintadas dirigidas a la población musulmana, tanto en el centro urbano como en otros barrios. Tal y como recogía eldiario.es, varios grafitis con la palabra «jamón» han sido localizados en las inmediaciones de domicilios de vecinos de origen musulmán, lo que ha generado preocupación entre parte de la ciudadanía.
Desde el Ayuntamiento, gobernado por el Partido Popular, se ha restado gravedad a estos hechos, calificándolos de episodios «aislados».
El debate sobre inmigración y seguridad ya venía de atrás. En 2022, el área de Bienestar Social del Ayuntamiento puso en marcha un plan de integración con actividades formativas y educativas para favorecer la convivencia. Sin embargo, ante lo que el gobierno local consideró una falta de resultados, el entonces alcalde y senador Joaquín Camacho (PP) acabó dimitiendo en 2025 tras unas polémicas declaraciones en las que reclamaba «más mano dura» y «actuaciones fuertes» contra quienes delinquieran, además de la expulsión inmediata de extranjeros implicados en delitos.
En sus redes sociales, el exregidor llegó a afirmar que algunos le llamarían racista, pero defendió que los altercados en el centro de la ciudad estaban protagonizados por inmigrantes que, a su juicio, no respetaban la convivencia. Sostuvo que una legislación más severa permitiría expulsiones automáticas y contribuiría a frenar la delincuencia.
En cualquier caso, los datos oficiales sitúan a Loja, junto a La Zubia, entre los municipios granadinos donde más ha crecido la criminalidad en 2025, en contraste con la tendencia descendente del conjunto provincial.