
Un inmigrante de origen rumano cometió la pasada semana en Palma una oleada de delitos graves sólo dos semanas después de salir de prisión. Las autoridades le detuvieron en Llucmajor tras una persecución que puso en riesgo la seguridad vial y la integridad de los agentes. El individuo acumula imputaciones por robo con fuerza, atentado contra la autoridad, infracciones contra la seguridad vial, hurto y daños.
El autor inició su ola delictiva el pasado 4 de diciembre en un polígono industrial de Palma. Llegó en autobús a la sede de una empresa de alquiler de coches y se hizo pasar por un encargado para sustraer un vehículo. Un empleado, advertido por un incidente previo en el que el mismo sospechoso había robado otro coche de una concesionaria similar, frustró el intento inicial. Sin embargo, horas más tarde, el rumano regresó con más agresividad. Saltó la valla perimetral, puso en marcha una furgoneta estacionada y la estrelló contra la puerta de acceso a la parcela. De este modo, logró huir con un vehículo deportivo de alta gama, provocando daños significativos en las instalaciones.
La Policía Nacional activó de inmediato la búsqueda del fugado, aunque este eludió la captura inicial. Cinco días después, el 9 de diciembre, perpetró un hurto en un hotel de Playa de Palma. Aprovechó el instante en que un turista realizaba el check-in para apoderarse de una mochila con 8.000 euros en efectivo. Afortunadamente el afectado sorprendió al ladrón en su huida a bordo del coche sustraído y registró los detalles del vehículo —incluida la matrícula—, lo que facilitó una denuncia inmediata en la Comisaría de Playa de Palma. Los agentes conectaron rápidamente los indicios, confirmando que el responsable del hurto coincidía con el perfil del ladrón del polígono.
La detención se materializó al día siguiente, cuando agentes del Grupo de Atención al Ciudadano localizaron al varón circulando en el coche robado. Al intentar interceptarlo, el individuo aceleró y embistió contra los policías, desencadenando una fuga temeraria que afectó a otros conductores. Ante la huida, se activó la colaboración con la Guardia Civil de Llucmajor, que le interceptó finalmente pese a su resistencia activa. En el momento de la captura aún conservaba parte del dinero hurtado al turista.
La Comisaría de Playa de la Policía Nacional imputó al detenido los delitos de robo con fuerza, atentado contra la autoridad, infracciones contra la seguridad vial, hurto y daños. Fuentes policiales confirman que el detenido había salido de la cárcel apenas dos semanas antes. La colaboración ciudadana y los testimonios de testigos resultaron cruciales para resolver el caso, destacando cómo la alerta comunitaria puede contrarrestar amenazas derivadas de una inmigración masiva.
El detenido fue puesto a disposición judicial, que decretó su ingreso de nuevo en prisión y la Policía Nacional prosigue indagando posibles vínculos con otros delitos similares en la isla.