
Un testigo de la invasión que perteneció a los grupos de WhatsApp utilizados para organizar las concentraciones previas a la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta ha asegurado que detrás de estos canales se encontraban miembros de la inteligencia marroquí. El hombre ha relatado su experiencia en una entrevista difundida en exclusiva por el programa Código 10, en la que afirma que abandonó uno de los grupos después de descubrir que su administrador era supuestamente un agente de los servicios secretos de Marruecos.
El testimonio se conoce después de que el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) elaborara un informe de 55 páginas sobre la actividad desarrollada en redes sociales y aplicaciones de mensajería durante los días anteriores a la crisis. Según explicó Código 10, este documento fue entregado el pasado lunes a la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón y recoge información sobre los grupos empleados para movilizar a personas antes de la entrada en Ceuta.
El programa ha conseguido contactar con una persona que asegura haber participado directamente en uno de esos grupos de WhatsApp. Según su versión, inicialmente desconocía quién estaba realmente detrás de la organización. «Al final me di cuenta de que eran simples investigadores que ni siquiera participaron en el asalto», explicó antes de asegurar que decidió salir del chat cuando descubrió la supuesta vinculación de su administrador con los servicios secretos.
«Abandoné el grupo en cuanto me di cuenta de que el administrador era un agente de inteligencia», afirmó el testigo durante la conversación emitida por Código 10. Su relato apunta, por tanto, a una presunta participación de miembros de la inteligencia marroquí en los canales desde los que se alentaron y coordinaron las concentraciones previas a la llegada masiva de inmigrantes a la frontera española.
El entrevistado asegura además que revelar estos detalles supone un riesgo para su propia seguridad. «Si la Policía marroquí se entera de lo que le he contado, me enfrentaré a torturas y a la cárcel», advirtió. El programa sostiene que el testigo tiene claro que Marruecos estuvo detrás de la organización del episodio, aunque estas acusaciones proceden de su testimonio y deberán ser contrastadas en el marco de las investigaciones en curso.
Las declaraciones adquieren especial relevancia por coincidir con la investigación de los movimientos realizados en internet antes de la crisis. El informe del CENIF entregado a la Audiencia Nacional analiza precisamente grupos de redes sociales y WhatsApp que se movilizaron durante los días anteriores, con el objetivo de reconstruir cómo se difundieron los llamamientos y quién pudo encontrarse detrás de ellos.
La documentación y el nuevo testimonio abren así nuevos interrogantes sobre el grado de organización que precedió a la entrada masiva en Ceuta y sobre una eventual intervención de estructuras vinculadas a Marruecos. Por el momento, la afirmación de que agentes de inteligencia marroquíes administraban estos grupos se basa en el relato del entrevistado por Código 10 y no consta, a partir de la información aportada, que haya sido acreditada judicialmente.