Un confidente de la Policía Nacional habría tratado de negociar con una persona con acceso a altas esferas de Marruecos la localización de Mehdi Hijaouy, antiguo alto cargo del espionaje marroquí y excolaborador de Yassine Mansouri, jefe de la inteligencia exterior del país. Según avanza El Debate, el confidente habría solicitado entre dos y tres millones de euros a cambio de facilitar información que permitiera encontrar al exespía, quien asegura disponer de material obtenido mediante Pegasus, incluido contenido relacionado con el teléfono de Pedro Sánchez.
La operación se habría planteado durante una reunión celebrada el pasado mes de marzo en el hotel Eurobuilding de Madrid, en las proximidades del paseo de la Castellana. El encuentro duró alrededor de una hora y, de acuerdo con las fuentes citadas por el periódico, el colaborador policial trasladó a su interlocutor que conocía con precisión los movimientos y escondites utilizados por Hijaouy.
En concreto, habría señalado que el antiguo miembro de los servicios secretos alternaba su estancia entre un piso de Mejorada del Campo, en Madrid, y una finca situada en Cáceres. La información no habría sido una simple conjetura: El Debate afirma haber comprobado que Hijaouy efectivamente residió en uno de esos emplazamientos hasta hace aproximadamente dos meses. El periódico señala que publica ahora las localizaciones porque el exespía ya no se encuentra allí.
Según esta información, detrás del ofrecimiento no habría existido una motivación política o ideológica, sino exclusivamente un interés económico. El confidente, cuyas actividades estarían bajo el radar de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, habría intentado convertir en una operación remunerada unos datos sobre el paradero de un prófugo que podría haber comunicado a las autoridades españolas.
Hijaouy ocupó anteriormente puestos de responsabilidad dentro de la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED), el servicio de inteligencia exterior marroquí, donde estuvo vinculado a la unidad de operaciones encubiertas conocida como «Service Action». Abandonó Marruecos hace dos años y posteriormente solicitó asilo político en España.
Su situación judicial cambió en septiembre de 2024, cuando fue arrestado en España a raíz de una orden internacional de detención promovida por Rabat. Tras comparecer ante la Audiencia Nacional, quedó en libertad sometido a vigilancia judicial. Posteriormente dejó de presentarse a las citaciones y pasó a estar oficialmente en paradero desconocido. Durante su estancia en España habría recibido ayuda, entre otros, del empresario marroquí Amine Belkhouya, que también ha mantenido problemas con la justicia de Marruecos.
El interés de Rabat por localizar a Hijaouy cobra especial relevancia por la información sensible que asegura conservar. El antiguo miembro de la inteligencia marroquí sostiene que posee datos extraídos mediante el programa de espionaje Pegasus, y recientemente volvió a alimentar las incógnitas sobre el caso preguntando públicamente quién podría estar interesado en la información relacionada con Pedro Sánchez.
Las autoridades marroquíes también sitúan a Hijaouy detrás de la filtración atribuida al grupo de piratas informáticos Jabaroot de información sobre decenas de miles de personas vinculadas a los servicios y estructuras de seguridad del país. Este colectivo, activo contra organismos marroquíes desde 2025, ha anunciado además nuevas revelaciones relacionadas con quienes, según sus acusaciones, habrían participado en la organización de la entrada masiva de inmigrantes ilegales en Ceuta.
La información publicada abre así un nuevo frente alrededor del antiguo espía: no sólo por el contenido que afirma conservar sobre Pegasus, sino por la supuesta existencia de una maniobra para vender su localización a Marruecos.