«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
alquiló inicialmente el piso por 350 euros mensuales

Una familia marroquí lleva cinco años sin pagar el piso de un profesor mientras la inquilina asegura haber comprado otra casa al contado

Vivienda afectada por un incendio en Cortijos de Marín, Roquetas de Mar (Almería). Europa Press.

Un profesor de Roquetas de Mar (Almería) lleva cinco años sin cobrar el alquiler de una vivienda que arrendó en 2017 a una mujer marroquí y acumula ya una deuda superior a los 20.000 euros, según ha denunciado a OKDiario.

El propietario, identificado como Jesús, alquiló inicialmente el piso por 350 euros mensuales después de obtener una plaza docente en Vera y trasladarse de municipio. Según su relato, la mujer aseguró que iba a residir sola en el inmueble, pero actualmente vivirían allí seis miembros de su familia. Vecinos consultados por el mismo medio sostienen incluso que algunas habitaciones estarían siendo realquiladas.

La arrendataria ha reconocido directamente al periódico que existen impagos. Al mismo tiempo, asegura haber adquirido otra vivienda en Almería al contado y ser propietaria de un centro de estética. «No pagaremos ni un duro», manifestó el entorno de los ocupantes al medio.

Más de 20.000 euros de deuda

Jesús sostiene que intentó durante años solucionar el conflicto sin recurrir a los tribunales, hasta que en 2025 denunció a la inquilina por los impagos acumulados. A la deuda por las mensualidades se añadieron facturas de suministros. El profesor asegura que inicialmente pagaba él mismo los recibos y la arrendataria le reembolsaba después las cantidades, hasta que dejó de hacerlo. Una de las facturas eléctricas habría superado los 1.000 euros.

El propietario afirma que la situación ha terminado afectando gravemente a su economía familiar y que ha tenido que pedir dinero a personas de su entorno para afrontar determinados gastos. En un momento determinado decidió vender el inmueble. Según su versión, la propia inquilina llegó a ofrecerle 85.000 euros por el piso, de tres dormitorios y dos baños, aunque finalmente la operación no se produjo.

La inquilina presume de otra vivienda

La arrendataria sostiene que nadie conoce realmente sus ingresos y ha señalado al periódico que la otra vivienda podría haber sido adquirida por su marido u otra persona.

OKDiario asegura además haber comprobado publicaciones en sus redes sociales en las que aparecen compras, viajes y tratamientos relacionados con el centro de estética que regenta. El propietario y su abogada temen ahora que el procedimiento de desahucio pueda prolongarse si la arrendataria solicita ser reconocida como persona vulnerable.

Jesús denuncia igualmente haber recibido amenazas, entre ellas un mensaje reciente de la pareja de la primera inquilina en el que presuntamente le amenaza con «despellejarle vivo». Se trata de acusaciones del propietario que deberán determinarse en el correspondiente procedimiento.

El caso vuelve a poner el foco en los propietarios atrapados durante años en procesos de impago mientras continúan asumiendo los costes de unas viviendas de las que no pueden disponer.

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