«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Este incidente se produce tras una nueva caída del sistema Cometa

Una mujer increpa a Ana Redondo por los fallos en las pulseras antimaltrato: «¡Es usted cómplice de los asesinos y de los maltratadores!»

Mujer increpa a Redondo. Redes sociales

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha sido increpada por una mujer durante un acto público celebrado en Granada, un episodio que ha puesto nuevamente en el foco los fallos del sistema de control telemático para agresores. En mitad de la intervención de la dirigente socialista, esta asistente tomó la palabra para reprocharle las reiteradas averías de las pulseras antimaltrato y la falta de respuesta adecuada cuando el protocolo se viene abajo.

La mujer, visiblemente alterada, relató que varias víctimas habían contactado aterradas con sus compañeras porque el dispositivo —destinado a avisar si el maltratador se acerca— había dejado de funcionar, mientras, según su versión, los propios agentes confirmaban que no se había activado el procedimiento previsto. Redondo reaccionó de manera directa, cuestionando el testimonio de su interlocutora con un «¿usted estaba allí? Porque yo sí», lo que aumentó aún más el malestar de quien la interpelaba, que insistió en pedirle que «escuche a las víctimas».

Este incidente se produce tras una nueva caída del sistema Cometa, la red que supervisa las pulseras de seguimiento impuestas a maltratadores. El fallo, que se prolongó cerca de 13 horas este martes, obligó a avisar tanto a las víctimas como a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, según informó el propio Gobierno, que reconoció la incidencia después de intentar minimizarla en un primer momento.

La crisis del sistema no es nueva. El 19 de septiembre salió a la luz un informe de la Fiscalía General del Estado, incluido en su Memoria Anual de 2024, que detallaba problemas persistentes en las herramientas de protección de las mujeres en situación de riesgo. Tras aquella revelación, Redondo aseguró que las fallas «se abordaron y resolvieron en 2024», negando que persistiera cualquier vulnerabilidad.

La ministra insistió entonces en que existía un «control telemático efectivo» sobre los maltratadores, que las pulseras funcionaban con normalidad y que «las víctimas están protegidas». Incluso acusó a la oposición de fomentar una «alarma social artificial» y de construir un «relato paralelo» sobre una cuestión extremadamente sensible. Sin embargo, los sucesivos fallos del sistema han ido desmontando esa versión oficial y han reactivado las críticas hacia la gestión del Ministerio de Igualdad.

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