Una policía local de Sevilla que alquiló su piso a un vendedor ambulante ha recuperado finalmente su vivienda tras un largo proceso judicial de tres años. El inquilino, identificado como Jimmy y de origen senegalés, dejó de pagar el alquiler en 2021 y se negó a abandonar la propiedad, convirtiéndose en un inquiokupa, término utilizado para describir a quienes inicialmente cumplen con los pagos de alquiler pero posteriormente incumplen sus obligaciones y se aferran al inmueble.
La propietaria, Amparo Meléndez, había firmado en 2018 un contrato de arrendamiento con Jimmy, quien le aseguró que trabajaba como representante de bisutería y que sus constantes viajes le impedían realizar los pagos con puntualidad. Sin embargo, en octubre de 2021, dejó de abonar la renta, que en ese momento ascendía a 822 euros mensuales, aumentando a 961 euros en 2023 debido al ajuste por el IPC.
El Juzgado de Primera Instancia número 2 de Sevilla falló a favor de la propietaria en diciembre de 2024, ordenando la rescisión del contrato, la devolución del inmueble y el pago de 33.332 euros en rentas impagadas y cuotas de comunidad. En su fallo, el tribunal destacó que, pese a recibir ayuda económica de vecinos y policías nacionales tras el incendio de su puesto de venta ambulante en Los Remedios, Jimmy no utilizó esos fondos para saldar su deuda con la casera.
La situación de la vivienda tras la recuperación ha dejado nuevos problemas para Meléndez, quien ha iniciado una demanda adicional reclamando una compensación por los daños en la propiedad. Según su evaluación, el piso presenta importantes desperfectos en puertas, cuartos de baño, mobiliario y cocina, además de signos evidentes de abandono y falta de mantenimiento.
El litigio también incluyó una denuncia contra el inquilino por el uso indebido de la plaza de garaje sin autorización, lo que derivó en una condena por usurpación y el pago de una multa de seis euros diarios durante tres meses, totalizando 540 euros. La agente ha animado a quienes se enfrenten a situaciones similares a seguir adelante con acciones legales hasta conseguir justicia.