«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Nuevo récord de violencia contra sanitarios

Uno de cada dos agresores de médicos en España es extranjero: las agresiones alcanzaron su cifra más alta con 879 casos en 2025

Equipo sanitario del Hospital Santa Ana de Motril (Granada). Europa Press.

Las agresiones contra médicos en España alcanzaron en 2025 su nivel más alto desde que existen registros, con 879 casos denunciados, según los datos del Observatorio contra las Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC). La cifra supone 32 ataques más que en 2024 y eleva el total acumulado desde que se empezó a registrar este fenómeno a 8.987 agresiones.

Los datos revelan además un elemento especialmente significativo en el perfil de los agresores: sólo la mitad son de nacionalidad española, lo que implica que aproximadamente uno de cada dos agresores es extranjero.

Durante la presentación del informe, el secretario general de la OMC, José María Rodríguez, advirtió de que la violencia contra los sanitarios no es un fenómeno puntual, sino una tendencia que continúa creciendo año tras año. «Nos enfrentamos a una realidad consolidada institucionalmente. La tendencia sigue aumentando», señaló.

La organización ha difundido estas cifras con motivo del Día Europeo contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios, alertando de que los ataques contra el personal sanitario se han cronificado desde la pandemia.

El informe también refleja que las mujeres son las principales víctimas de estas agresiones. En 2025, el 63,7% de los médicos agredidos fueron mujeres, pese a que representan el 54,8% del total de profesionales colegiados. Por edades, los médicos menores de 35 años concentran el 29,9% de las agresiones, mientras que la incidencia cae notablemente entre los profesionales de mayor edad.

La mayor parte de los ataques se producen en Atención Primaria, donde se registra el 58,6% de los casos, y ocho de cada diez agresiones ocurren dentro de la consulta médica durante el horario habitual de trabajo.

El tipo de agresión más frecuente son amenazas, insultos o coacciones, que representan el 81% de los incidentes, mientras que el 19% corresponden a agresiones físicas directas, una cifra que ha aumentado respecto al año anterior.

En cuanto a las causas, el 44,3% de los ataques se producen por disconformidad con la atención médica recibida, mientras que otros se relacionan con problemas organizativos o de funcionamiento del sistema sanitario. Pese a la gravedad del fenómeno, menos de la mitad de las agresiones se denuncian formalmente ante las autoridades. Sólo el 48,8% de los casos llega a conocimiento de la policía o de los tribunales, y en un 13,5% de los incidentes los médicos terminan causando baja laboral.

Durante la presentación del informe también intervino una médica de urgencias que fue agredida recientemente mientras trabajaba. Relató que un paciente le propinó un puñetazo en la sien y una patada en el abdomen mientras intentaba atenderle.

La doctora explicó que, aunque las heridas físicas terminan curándose, las secuelas psicológicas son mucho más difíciles de superar. «Pensaba que podía con todo, pero no es verdad. Después de meses sigo en constante alerta», confesó.

Desde la OMC han reclamado un plan nacional para frenar la violencia contra los profesionales sanitarios y reforzar las medidas de protección en los centros médicos ante un fenómeno que continúa creciendo.

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