La presión sobre el sistema sanitario de Ceuta continúa más de dos meses después de la entrada masiva de ciudadanos marroquíes registrada los días 30 y 31 de julio. Un total de 25 mujeres marroquíes llegadas durante aquella avalancha ya han dado a luz en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), según los datos facilitados por el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). Otras tres permanecen actualmente ingresadas en Obstetricia a la espera del parto.
Fuentes médicas consultadas por El Pueblo de Ceuta calculan que más de 70 mujeres embarazadas entraron en la ciudad durante aquellas jornadas, aunque no existe todavía un cómputo oficial definitivo. Paralelamente, una enfermera de Neonatología asegura que más de un centenar de inmigrantes embarazadas han pasado por el hospital desde el comienzo de la crisis.
Sólo seis incubadoras para Neonatología
La situación vuelve a poner el foco sobre la capacidad del hospital ceutí. La unidad de Neonatología cuenta actualmente con seis incubadoras, según ha explicado una de sus enfermeras, que ha advertido de los problemas que podrían producirse si coincidieran más recién nacidos necesitados de atención especializada que plazas disponibles.
La sanitaria señala que, cuando las seis plazas están ocupadas, una enfermera y una auxiliar pueden llegar a atender simultáneamente a todos los bebés, aunque el hospital activa refuerzos cuando aumenta la carga asistencial. En caso de que un séptimo recién nacido necesitara una incubadora con todas ellas ocupadas, podría ser necesario organizar su traslado a otro centro hospitalario.
La presión sobre Obstetricia ya había quedado patente en septiembre. En una sola jornada llegaron a registrarse seis nacimientos en el HUCE, tres de madres ceutíes y otros tres correspondientes a mujeres llegadas durante la crisis migratoria.
INGESA sostiene, por su parte, que el hospital mantiene su actividad ordinaria y que desde el 30 de julio se encuentra activo un dispositivo especial para afrontar el incremento de la demanda. El organismo llegó a reforzar los equipos con más de 50 profesionales adicionales durante las primeras semanas posteriores a la entrada masiva.