
Las actas oficiales de las dos reuniones mantenidas por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP) con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, demuestran que apoyó sin ninguna reserva el uso del puerto de Ceuta para acoger a cientos de invasores marroquíes, una posición que posteriormente ha rechazado.
Según esta información, que publica este martes El País, sería este cambio de posición lo que explicaría la reacción virulenta expresada ayer por el ministro de Transportes socialista, Óscar Puente, cuando habló de un «sabotaje» por parte del ejecutivo autonómico ceutí.
En concreto, y según dichas actas, tras descartarse otros espacios (pabellones deportivos, una antigua fábrica de harina, un hospital militar), Vivas (PP) aceptó que el puerto era la única opción viable y así quedó reflejado en el acta, con un voto favorable que después no se mantuvo públicamente.
El Gobierno incorporó esa ubicación en el real decreto de emergencia y, días después, la Autoridad Portuaria de Ceuta (cuyo presidente fue jefe de gabinete de Vivas) votó en contra de ceder esas parcelas, lo que llevó al Ministerio de Transportes a tomar el control para habilitarlas, siempre según esta información que remite al contenido de las actas oficiales.