El portavoz Nacional de Seguridad, Inmigración y Asuntos de Interior de VOX, Samuel Vázquez, y la portavoz de VOX en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino, han acudido a Ciudad Real para denunciar lo que califican como un grave deterioro de la seguridad y un aumento del 62% de las violaciones en la provincia, vinculando este fenómeno a las políticas de inmigración y control de fronteras.
Durante su comparecencia, Vázquez defendió un endurecimiento radical de los requisitos de entrada en España y reclamó que toda persona que quiera acceder al país lo haga por vías legales y bajo controles estrictos. A su juicio, el Estado debe saber quién entra, con qué antecedentes y en qué condiciones sanitarias, para evitar —según sus palabras— descubrir una vez dentro a individuos peligrosos. Subrayó que su planteamiento no distingue por nacionalidad y aseguró que, en el caso de delitos sexuales cometidos por ciudadanos españoles, VOX defendería penas máximas y una política penal «implacable» contra los agresores.
El dirigente insistió en que su formación rechaza cualquier enfoque basado en la raza, el origen o la orientación sexual, y afirmó que la prioridad debe ser la protección de las víctimas, especialmente de las mujeres y las menores. En ese sentido, sostuvo que VOX no esperará a que se cometan delitos para actuar y defendió la expulsión preventiva de inmigrantes en situación ilegal, como parte de una estrategia de seguridad integral.
Por su parte, Isabel Pérez Moñino centró su intervención en un caso ocurrido en el municipio de Bolaños de Calatrava, donde una menor de 14 años fue víctima de una agresión sexual. La portavoz de VOX en la Asamblea de Madrid calificó el suceso de «inadmisible» y aseguró que su partido ha acudido a Ciudad Real para dar voz a víctimas que, a su juicio, están siendo silenciadas.
Pérez Moñino afirmó que las políticas de fronteras abiertas están incrementando la inseguridad en las calles y poniendo en riesgo, de forma especial, a mujeres y niñas. En su discurso, cargó contra el bipartidismo y criticó tanto al PSOE como al PP por, según dijo, justificar la inmigración masiva con argumentos económicos o laborales, mientras se ignoran sus consecuencias en materia de seguridad.
La portavoz sostuvo que VOX no tiene «miedo» a señalar a quienes cometen delitos y defendió la expulsión de extranjeros que, en su opinión, no respetan la cultura del país, viven de ayudas públicas o incurren en conductas delictivas. Cerró su intervención asegurando que su formación actuará «sin titubeos» para garantizar la libertad y la seguridad de los españoles.
Ambos dirigentes coincidieron en que el incremento de las agresiones sexuales es un síntoma de un problema más amplio y reclamaron un giro drástico en las políticas de inmigración y seguridad, presentando a VOX como un «escudo» frente a lo que consideran una amenaza creciente para la convivencia y la protección de los más vulnerables.