
VOX ha despedido el año 2025 en el Parlamento de Cataluña denunciando un escenario de bloqueo político, censura institucional y uso sistemático del llamado cordón sanitario para limitar su actividad parlamentaria. La formación sostiene que la cámara catalana ha funcionado durante el último año como un espacio donde determinadas ideas son directamente excluidas del debate, más allá del balance oficial difundido por la institución.
El propio Parlamento de Cataluña hizo público en redes sociales un resumen de su actividad anual, destacando la aprobación de 12 leyes y la convalidación de 21 decretos, así como la celebración de 22 plenos, 19 sesiones de control, 114 mociones aprobadas, un debate de política general y tres debates monográficos. Un balance que, desde VOX, consideran incompleto y alejado de la realidad política vivida en la cámara.
El grupo parlamentario liderado por Ignacio Garriga respondió a ese balance denunciando que, «un año más», no ha podido llevar al pleno ninguna iniciativa legislativa propia. Según la formación, la Mesa del Parlamento, presidida por Josep Rull (Junts), ha vetado sistemáticamente sus propuestas, entre ellas una relacionada con la caza que, según sostienen, podría haber contribuido a mitigar la crisis provocada por la peste porcina.
VOX también ha criticado la apertura de expedientes disciplinarios contra sus diputados por intervenciones que, a su juicio, se limitaban a describir problemas reales como el aumento de la inseguridad vinculado a la inmigración masiva. Pese a ello, el grupo asegura que ha mantenido su actividad política «sin desfallecer» y reivindica su presencia como una voz necesaria para muchos catalanes.
Aunque excluido del pleno en iniciativas legislativas, el partido sí ha podido registrar y defender mociones y propuestas de resolución en el ámbito de las comisiones. Durante 2025, VOX ha centrado buena parte de su trabajo en cuestiones como delincuencia e inmigración, pero también ha abordado asuntos como el acceso a la vivienda, las zonas de bajas emisiones o la situación crítica del sector primario en Cataluña.
El año parlamentario ha estado marcado asimismo por sanciones concretas. La cámara abrió expediente a Joan Garriga por una «actitud ofensiva» en una junta de portavoces, por calificar de «asesino» a Lluís Companys y por vincular al PSC con la prostitución. Además, se inició una investigación contra la diputada Júlia Calvet tras afirmar que la consejera de Derechos Sociales, Mònica Martínez Bravo, encabezaba «uno de los mayores casos de corrupción» del Parlamento.
Lejos de debilitar a la formación, VOX sostiene que este aislamiento político ha tenido el efecto contrario. Según diversas encuestas, el partido es uno de los que más crece en Cataluña, junto a Alianza Catalana. La formación afronta el nuevo año con el objetivo de consolidar ese crecimiento, especialmente en barrios degradados por lo que denomina políticas de la izquierda y del procesismo, y promete intensificar su presencia política e institucional en 2026.