«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Prepara su estrategia de defensa ante el caso Plus Ultra

Zapatero declara la guerra al «traidor» Julio Martínez tras asumir que ha arruinado a sus hijas y su reputación

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ha pasado buena parte del verano centrado en preparar su estrategia de defensa ante el caso Plus Ultra, una causa que también afecta a sus hijas y que, según fuentes de su entorno citadas por Vozpópuli, ha provocado un profundo cambio en su vida cotidiana. El antiguo jefe del Ejecutivo habría reducido sus apariciones, limitado sus contactos con miembros del Gobierno y decidido adoptar un perfil público mucho más discreto ante el avance de la investigación.

Uno de los golpes que peor habría encajado es la decisión de Julio Martínez Martínez, conocido como ‘Julito‘, de colaborar con la Justicia. Según el citado medio, Zapatero considera una «traición» que quien durante años formó parte de su círculo haya abierto una vía de cooperación con la Fiscalía para aportar información relacionada con Plus Ultra a cambio de eventuales beneficios procesales. El distanciamiento habría sido inmediato y el empresario habría quedado apartado de su entorno personal.

Esta situación se suma, siempre según la información publicada, a la disposición de varios responsables de Plus Ultra a colaborar con la Audiencia Nacional. La instrucción está en manos del juez José Luis Calama, y las revelaciones de antiguos colaboradores podrían incrementar la presión judicial sobre el expresidente. Pese a ello, las fuentes consultadas sostienen que Zapatero cree que dispone de argumentos para explicar las actuaciones investigadas, incluido el supuesto origen legítimo de unas joyas localizadas en su despacho.

Durante agosto, el expresidente habría permanecido fundamentalmente en su domicilio de Madrid, renunciando incluso a desplazarse a su residencia de Lanzarote. Allí ha trabajado junto a su abogado, Víctor Moreno Catena, en la preparación de la defensa. Su principal preocupación, según las mismas fuentes, no sería únicamente el deterioro de su imagen pública, sino las posibles consecuencias judiciales para sus hijas, también implicadas en la causa.

El consejo de su letrado habría llevado además a Zapatero a disminuir las conversaciones con integrantes del Ejecutivo y de la Administración. Esto incluye al propio Pedro Sánchez. Las fuentes consultadas aseguran que el antiguo presidente no interpreta esta distancia como un abandono de Moncloa, sino como una decisión destinada a evitar que sus contactos puedan colocar en una posición comprometida a cargos del Gobierno mientras continúa abierta la investigación.

Pese a su retirada pública, Zapatero habría seguido con atención la actualidad política nacional e internacional. Entre los asuntos que más interés le han despertado figuran las conversaciones políticas sobre Venezuela y la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) respecto al encaje de la ley de Amnistía en el Derecho comunitario. También habría enviado mensajes privados a personas de su confianza reivindicando su anterior papel como mediador en Venezuela.

Otro de los acontecimientos sobre los que se habría pronunciado en privado es la crisis migratoria de Ceuta de finales de julio. Según Vozpópuli, Zapatero se habría mostrado crítico en algunos mensajes con la respuesta ofrecida por el Gobierno y habría recordado la visita de los Reyes Juan Carlos y Sofía a la ciudad autónoma en 2007 como ejemplo de la política diplomática desarrollada durante sus años en Moncloa.

La preparación de su defensa coincide asimismo con el impacto que habría provocado en el expresidente la publicación de sus agendas y contactos. Las fuentes de su entorno aseguran que le preocupa especialmente que determinadas reuniones o actuaciones realizadas después de abandonar Moncloa sean interpretadas sin el contexto que, a su juicio, permitiría explicar su naturaleza. Parte de su estrategia podría pasar precisamente por defender el carácter institucional de algunas de esas actividades y negar cualquier voluntad consciente de participar en actuaciones ilícitas.

Después de este verano dedicado a revisar su situación judicial y reorganizar su entorno, Zapatero habría asumido que deberá afrontar el procedimiento desde una perspectiva más pragmática y menos vinculada a su condición de expresidente. Al mismo tiempo, habría tomado la decisión de desaparecer progresivamente de la primera línea pública mientras avanza una investigación que amenaza con marcar su futuro político, personal y judicial.

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