La cloaca del PSOE que investiga la Audiencia Nacional implicó también al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, según se desprende de varias anotaciones recogidas en la agenda de Leire Díez, considerada una de las piezas clave de la trama investigada por el juez Santiago Pedraz.
Las referencias al exlíder socialista avanzadas por Vozpópuli aparecen en unos apuntes fechados el 2 de diciembre de 2024, dentro de un apartado titulado «Peticiones», donde Díez habría dejado por escrito distintos asuntos que pretendía abordar en aquellas fechas. Entre esas notas figura una expresión especialmente significativa: «ZP/Nervis». La primera parte apunta directamente a Zapatero, mientras que la segunda alude a Nervis Villalobos, exviceministro de Energía de Venezuela durante el régimen de Hugo Chávez.
Villalobos aparece vinculado a la investigación sobre el caso Plus Ultra, que ha terminado arrastrando al expresidente socialista a la Audiencia Nacional. La causa sitúa al antiguo alto cargo venezolano en el entorno de una presunta red internacional de blanqueo relacionada con el chavismo y conectada con la aerolínea rescatada por el Gobierno de Pedro Sánchez en 2021 con 53 millones de euros públicos.
La presencia del nombre de Villalobos en los papeles atribuidos a Díez abre la puerta a una línea de investigación sobre los posibles movimientos de la trama para favorecer sus intereses en distintos procedimientos judiciales abiertos en España por delitos como blanqueo de capitales u organización criminal. Las pesquisas también apuntan a que la red habría tratado de facilitarle la obtención de la nacionalidad española.
Las fuentes consultadas sostienen que la relación entre el entorno de la trama y Zapatero habría tenido como finalidad ofrecer al expresidente socialista algún tipo de cobertura ante las causas judiciales que comenzaban a cercar al PSOE y a personas vinculadas al partido. En ese contexto se enmarcaría otra anotación llamativa de la agenda: la palabra «Nervioso».
Esa referencia, de acuerdo con la interpretación que manejan las fuentes de la investigación, estaría relacionada con el estado de inquietud que presentaba Zapatero ante el avance de determinadas actuaciones judiciales. En aquel momento, sin embargo, todavía no podía conocer que acabaría siendo investigado por la Audiencia Nacional como presunto dirigente de una «estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias».
La hipótesis que cobra fuerza es que entre la llamada fontanería de Leire Díez y el expresidente del Gobierno pudo existir una relación de intereses compartidos. Zapatero habría intervenido o se habría interesado por cuestiones relacionadas con Villalobos, mientras que la estructura investigada habría trabajado para ofrecerle protección frente a eventuales problemas legales.
Las anotaciones de aquella jornada no se limitan a las referencias a Zapatero y Villalobos. En la misma columna aparece también la expresión «Comida Ismael», que las fuentes vinculan con el abogado Ismael Oliver, igualmente investigado en la causa que instruye Pedraz. Junto a esa mención figura además la palabra «Andalucía», sin que por ahora haya trascendido el alcance concreto de esa referencia.
Según la información recabada, los contactos entre el entorno de Zapatero y la trama no se habrían limitado a aquellas fechas. Meses antes de la imputación del expresidente socialista, la red habría vuelto a activar canales de comunicación para contener el impacto de informaciones que señalaban el poder que Zapatero seguiría ejerciendo en la sombra tanto dentro del PSOE como en determinados ámbitos de la Administración.
El objetivo de esos movimientos habría sido frenar o rebajar el alcance de declaraciones públicas procedentes del entorno de José Luis Ábalos, en las que se aludía a la influencia del expresidente en las estructuras internas del partido y en espacios de poder del Estado.
La agenda de Díez también recoge menciones al fiscal Anticorrupción José Grinda, cuyo apellido aparece incluso recuadrado, y al abogado de Víctor de Aldama, José Antonio Choclán. En el caso de Grinda, la Guardia Civil lo considera uno de los objetivos de la trama investigada.
Los investigadores atribuyen además a Villalobos un papel relevante en el suministro de información sobre el fiscal a la red de Leire Díez. Las diligencias señalan igualmente gestiones orientadas a propiciar un encuentro entre Díez y la mujer que denunció a Grinda por un presunto delito sexual.